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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

Tras la huellas del Santo Grial (2)

Publicado en 6 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Uritorco y Erks (Baston de Mando)

Parsifal es una ópera en tres actos con música y libreto en alemán de Richard Wagner. El compositor lo calificó de «Festival Escénico Sacro». Esta ópera se basa en el poema épicomedieval (del siglo XIIIParzival de Wolfram von Eschenbach, sobre la vida de este caballero de la corte del Rey Arturo y su búsqueda del Santo Grial. Wagner concibió la obra en abril de 1857 pero sólo la completó 25 años después, estrenándose en el Festival de Bayreuth el 26 de julio de 1882 (al estreno asistirían, entre otros, Vincent d'Indy y Ernest Chausson).

Wagner leyó por primera vez el poema de Wolfram von Eschenbach en Marienbad en 1845. Tras descubrir los trabajos de Arthur Schopenhauer en 1854, Wagner se mostró interesado en las filosofías orientales, particularmente el budismo. Tras leer la obra de Eugène BurnofIntroduction à l'historie du buddhisme indien en 1855/56, escribió Die Sieger (Los victoriosos, 1856), un boceto de una ópera basada en una historia de la vida de Buda. Los temas que luego serían explorados en Parsifal de reencarnación, compasión, renuncia a uno mismo e incluso los grupos sociales (castas en Die Sieger, los Caballeros del Grial en Parsifal) fueron introducidos en Die Sieger.

De acuerdo con su propio relato, recogido en su autobiografía Mein Leben, Wagner concibió Parsifal en la mañana del Viernes Santo de 1857, en la residencia que Otto von Wesendonck, rico comerciante de sedas y generoso patrón, había dispuesto para Wagner. Parece probable que el que Wagner dijera que se había inspirado un Viernes Santo para componer la ópera no sea más que una licencia poética. Sea como sea, se acepta que el trabajo comenzó en la residencia que le había cedido Wesendonck durante la última semana de abril de 1857.

Parsifal, por Hermann Hendrich.

Tras este primer boceto, Wagner no volvió a trabajar en Parsifal durante ocho años, durante los cuales completó Tristán e Isolda y empezó Los maestros cantores de Núremberg. Entre el 27 y el 30 de agosto de 1865, retomó Parsifal y completó un pequeño boceto de la obra. Este boceto contenía un breve resumen del argumento y detallados comentarios sobre los personajes y temas del drama. Una vez más, el trabajo fue abandonado durante otros once años y medio. Durante este tiempo, Wagner dedicó la mayor parte de sus energías al ciclo del El anillo del nibelungo, el cual completó en 1874. Sólo cuando su gran obra fue estrenada, Wagner encontró tiempo para dedicarse a Parsifal. El 23 de febrero de 1877terminó un segundo y más extenso boceto de la obra, que el 19 de abril del mismo año había transformado en un libreto en verso (o «poema», como Wagner prefería llamar a sus libretos).

En septiembre de 1877 empezó la música componiendo dos bocetos de la partitura desde el comienzo hasta el final. El primero de estos borradores (conocido en alemán comoGesamtentwurf) fue hecho a lápiz en tres pentagramas, uno para la voz y dos para los instrumentos. El segundo borrador (Orchesterskizze) fue realizado en tinta y con tres a cinco pentagramas según la parte. Este boceto estaba mucho más detallado que el primero y contenía un grado considerable de elaboración de la parte instrumental.

El segundo borrador lo inició el 25 de septiembre de 1877, solo pocos días después del primero. En ese momento de su carrera, a Wagner le gustaba trabajar en los dos borradores a la vez, cambiando entre uno y otro. Una vez acabados los borradores, Wagner terminaba la partitura final (Partiturerstschrift).

Wagner compuso los actos de Parsifal de uno en uno, y hasta que no terminaba completamente uno no pasaba al siguiente.

El Festival de Bayreuth estableció un monopolio absoluto sobre las representaciones deParsifal, que sólo podrían darse fuera de Bayreuth 30 años después de la muerte de su autor, en 1913. No obstante, en 1903 la ópera fue representada en el Metropolitan Opera de Nueva York. El 1 de enero de 1914 tuvieron lugar las primeras representaciones «legales» fuera de Bayreuth: la primera de ellas —que empezó la noche del 31 de diciembre de 1913, adelantándose en una hora y media debido a la diferencia horaria entre Bayreuth y Barcelona— se dio en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. La ópera forma parte del Canon de Bayreuth. La composición de esta ópera supuso la ruptura de su amistad con el filósofo Friedrich Nietzsche por su claro sentido religioso.

Por su carácter místico, Wagner, tras el estreno, pidió que "no se aplaudiera". Al morir en 1883, y siendo su viuda, Cósima, la directora del Festival, interpretó la recomendación de su marido como de no aplaudir entre actos ni al final de la función, costumbre que fue respetada en Bayreuth hasta 1944, año en que tuvo lugar el último Festival antes del periodo que se conoce como Nuevo Bayreuth y que empezaría en 1951. En el Nuevo Bayreuth la tradición se mantuvo hasta 1964, debido a que el director oficial de la obra fue Hans Knappertsbusch, salvo en 1953, en que fue dirigida por Clemens Krauss y en 1957, en que compartió la obra con André Cluytens. La presencia de Knappertsbuschcomo la gran batuta wagneriana desde muchos años atrás daba pie a mantener la tradición. En 1965, retirado ya éste, y dirigiendo la obra André Cluytens, se conformó la actual tradición: mantener el silencio al final del primer acto, cuya música mística invita a ello, y aplaudir al final del segundo y del tercero.

La noche del 26 de agosto de 1920 entre las 21 y las 23 Hs, en Buenos AiresArgentina, un grupo de aficionados integrado por Enrique SusiniMiguel MujicaCesar Guerrico y Luis Romero, instalaba un modestísimo equipo para transmitir esta ópera desde el Teatro Coliseo. Se trataba según algunos historiadores, de la primera transmisión radial del mundo con continuidad en el tiempo.

 

Wilhelm Richard Wagner (LeipzigReino de SajoniaConfederación del Rin22 de mayode 1813 – VeneciaReino de Italia13 de febrero de 1883) fue un compositordirector de orquestapoetaensayistadramaturgo y teórico musical alemán del Romanticismo. Destacan principalmente sus óperas (calificadas como «dramas musicales» por el propio compositor) en las que, a diferencia de otros compositores, asumió también el libreto y laescenografía.

Inicialmente fundamentó su reputación como compositor en obras como El holandés errante y Tannhäuser que seguían la tradición romántica de Weber y Meyerbeer. Transformó el pensamiento musical con la idea de la «obra de arte total» (Gesamtkunstwerk), la síntesis de todas las artes poéticas, visuales, musicales y escénicas, que desarrolló en una serie de ensayos entre 1849 y 1852, y que plasmó en la primera mitad de su monumental tetralogía El anillo del nibelungo. Sin embargo, sus ideas sobre la relación entre la música y el teatro cambiaron nuevamente y reintrodujo algunasformas operísticas tradicionales en las obras de su última etapa, como en Los maestros cantores de Núremberg. Las obras de Wagner, particularmente las de su último periodo (que se corresponden con su etapa romántica), destacan por su textura contrapuntística, riqueza cromáticaarmoníaorquestación y un elaborado uso de los leitmotivs (temas musicales asociados a caracteres específicos o elementos dentro de la trama). Wagner fue pionero en varios avances del lenguaje musical, como un extremo cromatismo (asociado con el color orquestal) o el cambio rápido de los centros tonales, lo que influyó en el desarrollo de la música clásica europea.

Su ópera Tristán e Isolda se describe a veces como punto de inicio de la música contemporánea. La influencia de Wagner se extendió también a la filosofía, la literatura, lasartes visuales y el teatro. Hizo construir su propio teatro de ópera, el Festspielhaus de Bayreuth, para escenificar sus obras del modo en que él las imaginaba y que contienen diseños novedosos. Allí tuvo lugar el estreno de la tetralogía del Anillo y Parsifal, donde actualmente se siguen representando sus obras operísticas más importantes en unFestival anual a cargo de sus descendientes. Los puntos de vista de Wagner sobre ladirección orquestal también fueron muy influyentes. Escribió ampliamente sobre música, teatro y política, obras que han sido objeto de debate en las últimas décadas, especialmente algunas de contenido antisemita y por su supuesta influencia sobre Adolf Hitler y el nazismo.

Wagner logró todo esto a pesar de una vida que se caracterizó, hasta sus últimas décadas, por el exilio político, relaciones amorosas turbulentas, pobreza y repetidas huidas de sus acreedores. Su agresiva personalidad y sus opiniones, con frecuencia demasiado directas, sobre la música, la política y la sociedad lo convirtieron en un personaje polémico, etiqueta que todavía mantiene. El impacto de sus ideas se puede encontrar en muchas de las artes del siglo XX.

Parsifal

Su ópera final, Parsifal (1882), fue la única escrita especialmente para su Festspielhaus de Bayreuth y descrita en su partitura como un «Bühnenweihfestspiel» (obra de festival para la consagración del escenario), tiene una línea argumental sugerida por elementos de la leyenda del Santo Grial. Sin embargo, también toma elementos de la renuncia budista inspirados en sus lecturas de Schopenhauer.126 Wagner la describió a Cósima como su «última carta».127 El tratamiento del compositor del cristianismo en la ópera, su erotismo y su supuesta relación con el nacionalismo alemán (y el antisemitismo) han continuado la controversia por razones no musicales.128 Sin embargo, se considera que representa el continuo desarrollo del estilo del compositor y, según Millington, es «una partitura diáfana de una belleza y refinamiento sobrenaturales»

 

Wolfram von Eschenbach (Eschenbach, actual Baviera, ca. 1170 – ca. 1220) fue un caballero y poeta alemán, reconocido como uno de los mayores poetas épicos de su tiempo. Como Minnesinger, también compuso poesía lírica.

Nació en una familia noble y perteneció a la corte de Hermann de Turingia.

Su máximo logro poético lo obtuvo con la célebre epopeya Parzival, de 25 000 versos rimados, cuyo tema procede del Perceval o el cuento del Grial francés de Chrétien de Troyes. Eschenbach convirtió el poema en una verdadera epopeya, en la que el héroe asume el sentimiento de culpa propiciado por sus acciones desmedidas, iniciando posteriormente la búsqueda de la gracia mediante un camino de noble penitencia. Es éste el trasfondo básico que, ya en el siglo XIXWagner recogería para componer su famosa ópera del mismo nombre, Parsifal.

Compuso diversas poesías líricas de tradición cortesana, así como dos epopeyas más, ambas inacabadas: Titurel, dedicada al tema de la fidelidad, y Willehalm, sobre el personaje de Guillermo de Aquitania. En su obra se observa gran admiración al conocimiento basado en la experiencia y una crítica a la erudición obtenida sólo a través de la lectura.

Monumento en su ciudad natal.

Este trovador alemán, este Minnesänger, es una pieza clave para encumbrar el mito de Parzival. Fue de los más importantes trovadores de Wartburg y sus obras fueron muy apreciadas. Al parecer, fue un caballero a la manera de Ramón Llull. No se sabe a ciencia cierta cuándo nació, pero se cree que a finales del siglo XII. Su patria natal fue Baviera y Eschenbach su pueblo. Vivió gran parte de su vida enAnsbach. Su pueblo natal recibió hace poco el nombre de Wolframs-Eschenbach en su memoria, y se le erigió un monumento.

Lo más curioso es que Wolfram von Eschenbach no sabía ni leer ni escribir, al parecer se hacía leer las obras y poseía una prodigiosa memoria. Era una mezcla de caballero medieval, poeta, monje y guerrero, «reunía en su persona elementos caballerescos y populares, laicos y eclesiásticos; tenía por única riqueza el arte que le dio Dios por única fuente de sustento, el canto; respiran sus poemas la fresca atmósfera del bosque y de las montañas».

Se supone que concibió Parzival a principios del siglo XIII en el castillo de Wartburg —mítica cuna de poetas y trovadores— y lo finalizó en 1215. En este castillo, donde estos maestros cantores, cuyas tres reglas principales, Dios, su señor y la mujer amada, constituían la fuente de su inspiración, Eschenbach compuso su obra. Pues él fue el príncipe de los trovadores, junto con Walther von der Vogelweide y Heinrich TannhäuserRichard Wagner lo inmortalizó en su obraTannhäuser, mostrándolo como piadoso y compasivo, caballeresco y máximo exponente de la Renuncia.

Algunos han visto en su obra visiones mágicas y lazos esotérico-místicos. Se dice que Parzival revela gran control intelectual, una tendencia cognoscitiva, alquímica y mágica. Eschenbach es un guerrero nato, un guerrero Minnesänger de la guerra esotérica.

Eschenbach habla del Grial como una fuente de poder de la que emana riqueza y abundancia sin límites, un objeto tan solemne, que en el Paraíso no hay nada más bello, el todo perfecto donde nada falta y que era al mismo tiempo racimo y flor.

El Santo Grial es el plato o copa usado por Jesucristo en la Última Cena. La relación entre el Grial, el Cáliz y José de Arimatea procede de la obra de Robert de Boron Joseph d'Arimathie, publicada en el siglo XII. Según este relato, Jesús, ya resucitado, se aparece a José para entregarle el Grial y ordenarle que lo lleve a la isla de Britania. Siguiendo esta tradición, autores posteriores cuentan que el mismo José usó el cáliz para recoger la sangre de Cristo y que, más tarde en Britania, estableció una dinastía de guardianes para mantenerlo a salvo y escondido. La búsqueda del Santo Grial es un importante elemento en las historias relacionadas con el Rey Arturo (el Ciclo Artúrico o Materia de Bretaña) donde se combinan la tradición cristiana con antiguos mitos celtas referidos a un caldero divino.

Otras leyendas acerca del Grial se entrecruzan con las relativas a las distintas copas antiguas que se consideran el Santo Cáliz.

La palabra grial —pronunciada graal en inglés medio— parece ser una adaptación francesa del término latino gradalus que implica la idea de un plato, escudilla o bandeja con viandas que es llevado a la mesa en diferentes momentos (gradus) de una comida. Al respecto dice Helinand de Froidmont en su Chronicon (siglo XIII):1 «... un plato ancho y algo profundo en que habitualmente se colocan las carnes caras para el rico... normalmente se denomina grial».

En algunos textos de la Baja Edad Media aparece trascrito como «San Gréal» lo que ha dado lugar a interpretaciones esotéricas según las cuales el nombre derivaría de una supuesta forma «Sang Réal», es decir, «sangre real». Según los defensores de esta idea, que no es aceptada por los medievalistas, la mención de la sangre no se refiere a la recogida del cuerpo de Cristo, como sostienen unánimemente los textos,  sino a sus descendientes. Tal hipótesis se desarrolla en el libro de Michael Baigent y Richard LeighEl enigma sagrado (Holy Blood, Holy Grail, en inglés) utilizado como fuente por Dan Brown para su novela El Código Da Vinci.

El primer autor en mencionar al Grial es, entre 1181 y 1191, el poeta Chrétien de Troyes en su narración Perceval —también llamada Le Conte du Graal—. La obra, presentada como tomada de un libro antiguo, habla de la visita de Perceval —quien aspira a ser caballero del Rey Arturo— al castillo del Rey Pescador, en el cual le es mostrado un grial. Dentro del mismo hay una especie de oblea que, milagrosamente, alimenta al herido padre del Rey. Perceval no pregunta por el significado de este objeto, lo cual le es reprochado más tarde.

Aunque posee un claro simbolismo cristiano, Chrétien no explica en qué consiste el grial, y la obra se interrumpe bruscamente. El autor no lo denomina «santo», ni lo designa como «el grial», sino simplemente como «un grial» y considera más importante su contenido —la hostiaconsagrada del catolicismo— que el recipiente. De hecho, teniendo en cuenta la etimología de la palabra, es muy posible que Chrétien aludiera a un sencilla bandeja.

La obra de Chrétien de Troyes marcaría el comienzo de la leyenda, pero serían Robert de Boron y Wolfram von Eschenbach quienes la desarrollarían de la manera que la conoció la Europa medieval. Robert de Boron, en Joseph d'Arimathie y Estoire del San Graal, es el responsable de transformar el «grial» de Chrétien en «El Santo Grial». Este autor inglés espiritualiza el simple plato mencionado por el francés y lo convierte en la copa de la Última Cena, la misma que, según sostenían las leyendas, José de Arimatea usó después para recoger la sangre de las heridas durante la crucifixión de Cristo. De Boron es también el primero en afirmar que José y su familia llevaron el Grial a partes no especificadas de Britania.

 

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Tras la huellas del Santo Grial

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Uritorco y Erks (Baston de Mando)

Perceval, también conocido como Parzival o Parsifal es uno de los legendarios Caballeros de la Mesa Redonda del rey Arturo. En la literatura galesa su nombre es Peredur. Es famoso principalmente por su participación en la búsqueda del Santo Grial.

Hay muchas versiones del nacimiento de Perceval. En la mayoría de las fuentes es de cuna noble, siendo su padre bien el rey Pellinore, bien otro caballero respetable. Su madre no suele ser nombrada pero a veces juega un papel importante en las historias. Su hermana es la portadora del Santo Grial, y a veces se la llama Dindrane. En las historias en las que es hijo de Pellinore sus hermanos son Sir Tor, Sir Aglovale, Sir Lamorak y Sir Dornar.

Tras la muerte de su padre, la madre de Perceval le lleva a los bosques de Gales donde le cría a espaldas de las tareas propias de los hombres hasta los 15 años. Sin embargo, finalmente un grupo de caballeros atraviesa el bosque y Perceval queda impactado por su heroica apariencia. Queriendo convertirse en caballero, el muchacho viaja hasta la corte del rey Arturo, donde tras probar su valía como guerrero es investido caballero e invitado a unirse a los Caballeros de la Mesa Redonda.

Incluso en las historias más antiguas Perceval está relacionado con la búsqueda del Santo Grial. En Perceval, el Cuento del Grial deChrétien de Troyes, se encuentra con el lisiado Rey Pescador y ve el Santo Grial, pero no logra hacer la pregunta que habría curado al herido monarca. Tras aprender de su errores hace voto de volver a encontrar el castillo del Grial y completar la búsqueda.

GalahadBors y Perceval logran el Grial.

En relatos posteriores, el auténtico héroe del Grial es Galahad, el hijo de Lanzarote. Pero aunque su papel en los romances parecía haber disminuido, Perceval siguió siendo un personaje importante y fue uno de los dos únicos caballeros (siendo el otro Bors) que acompañaban a Galahad al castillo del Grial y lograban completar la búsqueda.

En las versiones antiguas la amada de Perceval era Blancaflor y se convertía en rey de Carbonektras curar al Rey Pescador, pero en versiones posteriores era un caballero virgen que moría antes del alcanzar el Grial. En la versión de Wolfram, el hijo de Perceval era Lohengrin, el caballero del cisne.

En la época moderna su historia ha sido usada en cierta variedad de reelaboraciones como el poema modernista de T. S. Eliot La tierra baldía, la ópera de Richard Wagner Parsifal, la película de John Boorman Excalibur y la novela y película The Natural.

Aunque algunos investigadores creyeron una vez que Perceval, junto con la leyenda del Santo Grial, era de origen persa, tales teorías han sido rechazadas por el grueso de la opinión investigadora. En esa leyenda, como se describe en los Fargads del Vendidad (véase Avesta) y posteriormente, en verso, en el ShahnamehJamshid tenía una copa mágica de siete anillos llena del elixir de la inmortalidad. Se decía quela copa estaba en (las manos de) el Parsi-Var, o Var de los persas, dando así pie a la especulación de que el personaje de Perceval procedía de esta leyenda.

Chrétien de Troyes escribió la primera historia de Perceval: Perceval, el Cuento del Grial. Otros famosos relatos de sus aventuras sonParzival de Wolfram von Eschenbach, de La muerte de Arturo de Thomas Malory y el teórico Perceval de Robert de Boron.

Perceval o el cuento del Grial (Perceval ou le Conte du Graal, en francés), deChrétien de Troyes (comenzado a escribir hacia 1180), inicia la tradición de la materia caballeresca. Con esta narración, el autor introduce el mundo mítico de la corte del rey Arturo y sus caballeros, que buscan el Grial donde se recogió la sangre de Cristo crucificado. La novela quedó interrumpida por la muerte de su autor, el cuál murió cuando llevaba 9234 versos, lo que favoreció la aparición de varias continuaciones y exploraciones en este tema literario.

Aprendizaje como caballero de Perceval

El protagonista de esta novela es un joven galés llamado Perceval, que destaca por su nobleza, su valor y su buen corazón. Perceval vive con su madre en plena naturaleza y sin contacto alguno con el mundo. Un día se encuentra con unos caballeros y decide unirse a ellos, lo cual hunde a su madre en la tristeza. En la corte del rey Arturo, adonde acude a armarse caballero, le encomiendan que derrote al malvado Caballero Rojo, cosa que Perceval consigue con una lanza. Tras ello, Perceval va al castillo de Gornemant de Goor, un experimentado caballero, con el cual aprende con rapidez.

El joven protagonista, ya armado caballero por Gornemant, participa en la defensa del castillo de Belrepeire, donde conoce a la joven Blancaflor, que despierta el amor en él. Tras esto, Perceval acude al castillo del Grial, donde habita el Rey Pescador. Durante una cena, ve una extraña procesión, en la que se muestran tres elementos: una lanza, un grial y un plato. Estos tres objetos, así como el hecho de que Perceval no pregunte sobre su significado, están cargados de complejos simbolismos. La lanza representa la Lanza Sagrada, aquella que fue clavada en el cuerpo de Cristo en la cruz; el grial, la copa donde se recogió la sangre de Cristo crucificado; y el plato alude al que se utiliza para la eucaristía. Por otra parte, el silencio de Perceval ante la procesión tendrá terribles consecuencias para el Rey Pescador y para sí mismo, como le explicará su prima al día siguiente.
Gotas de sangre sobre la nieve

Perceval continúa sus andanzas y aventuras, algunas de ellas compartidas con Gawain, un caballero que es sobrino del rey Arturo, y que cobra mucho protagonismo en la segunda mitad de la novela. Perceval, como buen caballero, está idílicamente enamorado de la doncella Blancaflor, lo cual permite al autor recrearse en hermosos y poéticos pasajes que atestiguan la pasión del protagonista.

Perceval y el ermitaño

Después de narrar algunas peripecias ocurridas a Gawain, Perceval encuentra a un ermitaño, el cual le explica ciertas cosas sobre él y le confirma las palabras de su prima sobre su erróneo comportamiento en el castillo del Grial.

Sir Galahad (a veces como Galaz; en galésGwalchavad) es un caballero de la Mesa Redondadel Rey Arturo y uno de los tres que alcanzaron el Grial en las leyendas artúricas. Es el hijo bastardo de Sir Lanzarote y Elaine de Carbonek, y es reconocido por su gallardía y pureza. Él es quizás la encarnación caballeresca de Jesús en las leyendas artúricas. Su primera aparición es el ciclo Lanzarote-Grial, y su historia se toma en trabajos posteriores tales como el ciclo post-Vulgata y La muerte de Arturo de sir Thomas Malory.

La concepción de Galahad viene de cuando Elaine, hija del Rey del Grial Pelles, usa magia para engañar a Lanzarote para hacerle pensar que es Ginebra. Duermen juntos, pero al descubrir el engaño, Lanzarote la abandona y vuelve a la corte de Arturo. Galahad es puesto al cuidado de su tía abuela, la abadesa de un convento de monjas, donde es criado. "Galahad" era el nombre original de Lanzarote, pero se lo habían cambiado cuando era todavía un niño. Merlín profetiza que Galahad sobrepasaría a su padre en valor y lograría alcanzar el santo Grial.

Al alcanzar la adultez, Galahad se reunió con su padre, quien lo convirtió en caballero. Es llevado a la corte de rey Arturo en Camelot durante Pentecostés. Sin darse cuenta del peligro en el que se ponía, sir Galahad caminó alrededor de la mesa redonda en medio de las festividades y tomó asiento en el Asiento peligroso. Este lugar había sido mantenido vacante sólo para la persona que lograra alcanzar el santo Grial; para cualquier otra persona que se sentara allí se mostraría inmediatamente fatal. Sir Galahad sobrevive al acontecimiento, atestiguado por el rey Arturo y sus caballeros. El rey entonces pide que el joven caballero realice una prueba que implica desempuñar una espada de una piedra. Éste lo logra con facilidad, y el rey Arturo rápidamente proclama a sir Galahad como el caballero más grande del mundo. Es invitado prontamente a que se una a la Orden de la Mesa Redonda, y luego de una etérea visión del Grial, se fija la búsqueda para encontrarlo.

En La muerte de Arturo de Malory, el increíble valor y fortuna de Galahad en la búsqueda del santo Grial se remontan de su piedad. Según la leyenda, solamente los caballeros puros pueden llegar a alcanzar el Grial. Mientras que en un sentido general, esta "pureza" se refiere a la castidad, parece que Galahad había vivido una vida sin pecados, y como resultado, vive y piensa en un nivel enteramente diferentes que los otros caballeros de la leyenda.

A pesar de esto, y quizás debido a su naturaleza pura y libre de pecados, Galahad como personaje parece ser inhumano. Derrota a caballeros rivales aparentemente sin esfuerzo, habla poco con sus pares, y conduce a sus compañeros al Grial con una implacable determinación. De los tres que emprenden la búsqueda del Grial (BorsPerceval, y Galahad), éste último es quien termina alcanzándolo. Cuando lo hace, lo elevan al cielo como al patriarca bíblico Henoc o al profeta Elías, dejando a sus compañeros detrás.

Shāhnāmé, o Shāhnāma (en persa: شاهنامه ) (otras denominaciones también usadas sonShahnama, Shahnameh, Shahname, Shah-Nama, etc.), "El Libro de los Reyes" o "La Épica de los Reyes", es una gran obra poética escrita por el poeta persa (iraní) Ferdowsi hacia el 1000 y es la epopeya nacional del mundo de habla persa. El Shāhnāmeh cuenta la historia y mitología deIrán desde la creación del mundo hasta la conquista de Irán por las fuerzas islámicas en el siglo VII.

Además de su importancia literaria, el Shâhnameh, que fue escrito casi en su totalidad en persa, ha sido clave para revivir la lengua persa luego de la influencia ejercida por el árabe. Esta obra voluminosa, es considerada por los hablantes de persa como una obra maestra de la literatura, que también recoge la historia de Irán, sus valores culturales, sus religiones ancestrales (zoroastrismo), y un sentido profundo de patria. Ferdowsi concluye el Shâhnameh en un momento en el cual la independencia nacional había sido amenazada. Si bien existen varios héroes y heroínas memorables de características clásicas en esta obra, el gran héroe es Irán.

Ibn al-Athir la ha llamado el "Corán Persa", a pesar de que este título no es de uso corriente entre los hablantes de lengua persa, pero en alguna medida ilustra la importancia que este libro representa para todos los hablantes de lengua persa, incluyendo Afganistán y Tayikistán, para otros hablantes de persa de Asia CentralPakistán y hasta en China, la India, y a los iraníes que viven fuera de su país desde la revolución de 1979.

Este libro es también importante para los 200.000 zoroastrianos que quedan en el mundo, porque el Shâhnameh permite relacionar los comienzos del zoroastrismo con la derrota del último rey zoroastriano a manos de los invasores árabes.

Existe cierta controversia entre los estudiosos con respecto a las fuentes del Shâhnameh. La épica de Ferdowsi probablemente está basada en una versión en prosa la cual muy posiblemente fuera un compilado de viejas historias iraníes, hechos históricos y leyendas. Sin embargo, sin lugar a dudas hay una fuerte impronta e influencia de la literatura oral, lo cual se manifiesta en el estilo del Shahnameh que presenta características tanto de la literatura escrita como oral. Algunos de los personajes de la Épica son de origen indo-iraní, y existen referencias a ellos en fuentes tan antiguas como el antiguo Avesta y aun en el Rig Vedá hindú. El Shâhnameh fue escrito en Persa Medio (Pahlavi), que en esa época estaba en remisión.

El Shâhnameh de Ferdowsi, un poema épico con más de 60.000 pareados, se basa principalmente en una obra en prosa del mismo nombre compilada por el poeta en sus primeros años en Tus la zona de la cual era nativo. Este Shâhnameh en prosa a su vez era en gran medida una traducción de una obra en Pahlavi, una compilación de la historia de los reyes y héroes de Irán desde tiempos míticos hasta el reinado de Khosro II (Cosroes II) (590-628), pero también contiene material adicional que continúa la historia con la caída de los Sasánidos a manos de los árabes a mediados del siglo VII. El primero en comenzar la versificación de esta crónica de la Persia legendaria y pre islámica fue Daqīqī-e Balkhī, un poeta de la corte de los Samánidas, quién solo pudo completar unos 1000 versos antes de morir. Estos versos, que contenían el surgimiento del profeta Zoroastro, fueron posteriormente incorporados por Ferdowsi, con el debido reconocimiento, en su propio poema.

El Shâhnameh relata la historia de Irán, comenzando con la creación del mundo y la introducción de las artes de la civilización (el fuego, el cocinar, la metalurgia, la ley) a los Arios - pueblos iranios y concluye con la conquista de Persia por los árabes. La obra no es estrictamente cronológica, aunque existe un cierto flujo de acontecimientos a través del tiempo. Algunos de los personajes viven por cientos de años (al igual que algunos de los personajes de la Biblia), pero la mayoría viven vidas de duración normal. Hay muchos shāhs que aparecen y se eclipsan, al igual que héroes y villanos, que también transcurren por los relatos. Las únicas imágenes que subsisten a lo largo de la obra son las del Gran Irán, y una sucesión de amaneceres y puestas de sol, ninguna de las cuales es exactamente igual a la otra, y que ilustran el paso del tiempo.

El Padre Tiempo, una imagen símil a Saturno, es un recordatorio de la tragedia de la muerte y la pérdida, a la que le sucede un nuevo amanecer, trayendo consigo la esperanza de un nuevo día. En el primer ciclo de la creación, la maldad es externa (el demonio). En el segundo ciclo, se observa el comienzo del odio familiar, el mal comportamiento, y la maldad penetrando la naturaleza humana. Los dos hijos mayores del Shāh Fereydūn siente avaricia y envidia hacia su hermano más joven el cual es inocente y, pensando que su padre lo favorece a él, lo matan. El hijo del príncipe asesinado venga la muerte de su padre, y todos se ven inmersos en un sangriento ciclo de muerte y venganza.

En el tercer ciclo, se presentan una serie de shahs con debilidades y fallas. Hay una historia como la de Fedra en la mitología griega del Shāh Kay Kāūs, su esposa Sūdāba, y su pasión y rechazo por su hijastro, Sīyāvash.

En el próximo ciclo, todos los personajes son egoístas y malvados. Esta épica es la más oscura de todas las épicas, mucha de la cual posee algún tipo de resolución y catarsis. Este tono parecería ser reflexivo de dos temas: la conquista de Persia por los árabes, y los últimos días del zoroastrismo persa. La religión antigua está plagada de herejías, y de alguna forma la visión optimista de Zoroastro sobre la habilidad del hombre para elegir le ha dado la espalda a la vida y al mundo. Aquí hay abundancia de mala suerte y malhadado destino.

Es en la caracterización de las numerosas figuras de la obra, tanto masculinas como femeninas, donde se manifiesta la visión de Zoroastro sobre la condición humana. Zoroastro enfatiza el libre albedrío de los humanos. Todos los personajes de Ferdowsi son complejos. Ninguno es un arquetipo o una marioneta. Los mejores personajes poseen fallas, y los peores tienen destellos de humanidad.

Con posterioridad al Shâhnameh de Ferdowsi, aparecieron a través de los siglos un cierto número de obras de naturaleza similar dentro de la órbita de influencia de la lengua persa. Sin excepción, todas esta obras se basan en el estilo y método del Shâhnameh de Ferdowsi, pero ninguna logró alcanzar el mismo nivel de fama y popularidad.

Algunos expertos creen que la principal razón por la que hoy el Idioma persa es más o menos el mismo lenguaje que el de la época de Ferdowsi hace 1000 años se debe a la existencia de obras como el Shâhnameh de Ferdowsi el cual ha ejercido una influencia cultural y lingüística profunda y duradera. En otra palabras, el Shâhnameh en sí mismo se ha convertido en uno de las principales pilares del lenguaje persa moderno. El estudio de la obra maestra de Ferdowsi se convirtió en un requisito para alcanzar maestría en el dominio de la lengua persa por parte de los poetas que le sucedieron, lo cual queda demostrado por las numerosas referencias que hacen al Shâhnameh en sus obras.

El Shâhnameh contiene 62 historias, 990 capítulos, con un total de 60,000 versos acoplados, por lo que su extensión es siete veces mayor que la de la Ilíada de Homero, y aproximadamente doce veces el tamaño del poema alemán Cantar de los nibelungos. Existen varias traducciones al inglés, casi todas resumidas. En 1925, los hermanos Arthur y Edmond Warner publicaron la obra completa en nueve volúmenes.

El Shâhnameh es un gran monumento de poesía e historia, siendo principalmente el relato poético de lo que Ferdowsi, sus contemporáneos, y sus predecesores consideraban el relato de la historia antigua de Irán. Muchos de estos relatos ya existían en prosa, por ejemplo el Shâhnameh de Abu Mansur Abd-al-Razaq. Solo una pequeña proporción de la obra de Ferdowsi, en distintas secciones del Shâhnameh, es completamente de su autoría. Además de las descripciones detalladas de varias escenas y fenómenos, esta obra expresa sus reflexiones sobre la vida, sus creencias religiosas y éticas y su admiración por la virtud, su alabanza a sus patrones, y las referencias que utilizó. El resto de la obra se divide en tres partes sucesivas: la edad mítica, la edad heroica, y la edad histórica.

Luego de un comienzo de invocación a Dios y a la Sabiduría, el Shâhnameh brinda una descripción de la creación del mundo y del hombre según las creencias de los Sasánidas. Esta introducción continúa con la historia del primer hombre, Keyumars, quien también fue el primer rey luego de un período de deambular por la montaña. Su nieto Hushang, hijo de Sīyāmak, descubre el fuego por accidente y establece la fiesta de Sadeh en su honor. En esta sección se presentan las historias de TahmurasJamshidZahhākKawa o KavehFereydūn y sus tres hijos SalmTur, y Iraj, y su nieto Manuchehr. Esta sección del Shâhnameh es relativamente breve, con un total de 2100 versos lo que representa el cuatro por ciento de todo el libro, y narra los eventos con la simplicidad y maestría de una obra histórica. Naturalmente, la fuerza y belleza de la poesía de Ferdowsi han contribuido en gran medida a realzar el relato de este período haciéndolo atractivo y lleno de vida.

Casi dos tercios del Shâhnameh están dedicados a la edad de los héroes, la cual abarca desde el reinado de Manuchehr hasta la conquista de Alejandro Magno (Sekandar). La principal característica de este período es el rol destacado que desempeñan los héroes Sagzi (Saka) oSistānī que forman la columna vertebral del Imperio persaGarshāsp es mencionado brevemente junto con su hijo NarimānSām el hijo de este último, es un paladín de Manuchehr durante su reinado en Sistān. Sus sucesores fueron sus hijos Zāl y Rostam, los más bravos de los bravos, y después Farāmarz.

El Shâhnameh describe con maestría y precisión la sociedad feudal en la que vivían con boato. En efecto, las descripciones de los maestros son tan vívidas que el lector se siente partícipe u observador cercano de los eventos. El tono es épico y enérgico, mientras que el lenguaje es extremadamente rico y variado.

Entre las historias que se relatan en esta sección se encuentra el romance de Zal y Rudāba, las siete etapas (o trabajos) de Rostam,Rostam y Sohrāb, Sīyāvash y Sudāba, Rostam y Akvān Dīv, el romance de Bižan y Manīža, las guerras contra Afrāsīyāb, el relato de Daqiqide la historia de Goshtāsp y Arjāsp, y Rostam y Esfandyār.

Es de destacar que la leyenda de Rostam y Sohrāb que se presenta en el Shâhnameh, comienza como es costumbre con un detallado preludio lírico. Aquí Ferdowsi se encuentra en la cúspide de su poder poético y muestra todo su potencial como un consumado maestro en el arte de narrar historias. Los cerca de mil versos de esta tragedia conforman uno de los cuentos más emotivos de la literatura mundial.

Una breve mención a la Dinastía arsácida de Partia le sigue a la historia de Alejandro y precede a la de Ardashir I, el fundador de la Dinastía Sasánida. Luego, la historia Sasánida es descripta con gran precisión. La caída de los Sasánidas y la conquista de Irán por los árabes son relatadas en forma romántica, y con un lenguaje sumamente poético. Aquí, el lector puede fácilmente ver a Ferdowsi en persona lamentándose por la catástrofe, y sobre lo que el llama la llegada del "ejército de las tinieblas".

Según Ferdowsi, la edición final del Shâhnameh contenía unos sesenta mil distiches. Pero esto es solo un número aproximado; la mayoría de los manuscritos confiables que han llegado hasta nuestros días han permitido preservar unos cincuenta mil distiches. Nezami-e Aruziindica que la edición final del Shâhnameh enviada a la corte del Sultán Mahmud de Ghazni fue armada en siete volúmenes.

El estilo de Ferdowsi es el de un poeta consumado. Su lenguaje épico es rico, emotivo y suntuoso. Los toques personales que posee el Shâhnameh evitan que se convierta en un árido relato de narrativas históricas. Ninguna historia ha sido leída con tanta avidez, creída con tanto convencimiento, y tan ardientemente atesorada en Irán, como el Shâhnameh de Ferdowsi. Si hay una historia que ha influido sobre sus lectores, es el Shâhnameh y en la forma más refinada posible. Ferdowsi ha triunfado, allí donde tantos líderes militares y religiosos "Tājīk" han fallado .

De hecho, Ferdowsi está tan seguro de la inmortalidad y trascendencia de su obra maestra, que él lo expresa en estos versos:

بناهاى آباد گردد خراب
ز باران و از تابش آفتاب

پى افكندم از نظم كاخي بلند
كه از باد و باران نيابد گزند

نميرم از اين پس كه من زنده‌ام
كه تخم سخن را پراكنده‌ام

Banāhāye ābād gardad kharāb
ze bārānō az tābeshē āftāb

pay afkandam az nazm kākhī boland
ke az bādō bārān nayābad gazand

nemiram az īn pas ke man zendeh'am
ke tokhme sokhan rā man parākandeh'am

"Las edificaciones de la ciudad se deterioran
a causa de la lluvia y la luz del Sol."

"Estoy agradecido a este gran palacio del verso [El Shahnameh]
Ya que no puede ser vencido por el viento ni la lluvia"

"Yo no partiré cuando concluya mi vida,
Permaneceré en la semilla de la lengua persa"

Ferdowsi no espera que su lector pase sobre los eventos históricos de forma indiferente, en cambio le pide a su lector que considere los temas con cuidado, para así comprender las causas del ascenso y caída de los hombres y las naciones; y aprender del pasado para poder mejorar el presente, y poder formular mejor el futuro. Ferdowsi enfatiza su visión que dado lo transitorio de la vida en este mundo, y como todos estamos solo de paso, debemos ser sabios y evitar la crueldad, la mentira, la avaricia, y otros males tradicionales; en cambio debemos luchar por la justicia, el honor, la verdad, el orden, y otras virtudes tradicionales.

El mensaje que transmite el Shâhnameh de Ferdowsi es la idea que la historia del imperio Sasánida era un todo inmutable y completo: comenzó con Keyumars, el primer hombre, y terminó con su sucesor número cincuenta, Yazdegerd III, seis mil años de historia de Irán. La tarea de Ferdowsi fue evitar que esta historia perdiera su conexión con las futuras generaciones de iraníes.

 

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Comechingones - pequeña referencia historica

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Comechingones

Comechingones -pequeña referencia histórica- 
Huárpidos. En español, su nombre significa "morador de cuevas". Había dos grupos lingüísticos: el del norte, que hablaba la lengua benia, y el del sur, o camiares. 
Localización: habitaban en cuevas desde la zona de Cruz de Eje hasta la de Achiras en el sur, en la provincia de Córdoba. En San Luis ocupaban el área de Conlara. 
Hacia 1543 Diego Fernández, cronista de Diego de Rojas, describe a los Comechingones de las sierras cordobesas. 
Lo que más le llamo l a atención a Fernández, fue que estos indígenas usaban barba. La pilosidad es una característica de la raza huárpida y no es común en otros grupos de América. Los describió "de alta estatura y de mayor pilosidad y pigmentación que otros indios...". 
Origen 
La antigüedad de los comechingones en las sierras cordobesas parece muy remota; la gruta de Candonga fue habitada desde los primeros tiempos de la era presente; pero son anteriores todavía los aborígenes de los yacimientos de Ongamira y Observatorio, pues todavía no conocían la alfarería y predominaba en ellos el instrumental lítico y de hueso. Alberw Rex González estudió el horizonte precerámico de las sierras cordobesas, el yacimiento de Ayampitin en Pampa de Olaen, el abrigó de Ongamira, la gruta de lntihuasi, en San Luis. Los restos arqueológicos hallados tendrían una antigüedad de cinco milenios, según O. Menghin. Elementos de la época paleolítica como las puntas de lanza o jabalina, de piedra y en forma de hoja de laurel, hallados en varios lugares, perduraron hasta la llegada de los españoles; probablemente aquellas "medias picas" de que hablan los documentos de la época de la conquista fuesen esas antiguas lanzas o jabalies...

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El Uritorco y sus Leyendas

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Leyendas de Nuestros Ancestros

Cerro Uritorco 
Cuenta la leyenda, que vivía, hace muchos siglos, una tribu de los comechingones, llamada Timbres. Su cacique, pacifico pero temido por su fuerza, desposase con un india, con quien se profesaban un entrañable amor. De ellos nacieron dos niñas mellizas, y luego otros hijos que vinieron a dar más felicidad a su vida de paz y trabajo. Envidioso de tanta felicidad, un cacique de otra tribu vecina pretendió robar la esposa del Thimbu. Enterado éste, se trabó en ruda lucha; pero quiso el destino que el demonio se posase sobre el brazo del indio ladrón y diese muerte al jefe Thimbu. Lucho luego con la amante esposa para poseerla, pero ésta para no traicionar a su marido muerto, se transformó en agua y comenzó a correr entre cerros y valles. 
El cacique Thimbu, muerto, es Utiroco, y quedó tendido mirando al cielo para siempre. Observando el cerro, veremos su semejanza con el perfil de un hombre yaciente. Y su compañera transformada en agua cristalina, entre cerro y quebradas, es el Río Calabalumba. Las hijas mellizas de este fiel matrimonio son Las Gemelas que nunca se alejaron de sus padres muertos. Uritorco, transformado en el actual cerro, siguió protegiendo a su pueblo; y a la verdad que su mole granítica, protege a la zona de tempestades y ventiscas. Calabalumba sirvió para refresco y alegría de su tribu, que siguió viviendo en sus riberas. Todo el Uritorco derrama sus aguas en él; tempestuoso en épocas de lluvias, oradó la piedra formando cavernas y refugios para su gente y, manso en épocas de sequía, trajo fecundidad para sus cultivos. 
Dicen los turistas que en él se bañan, que notan que sus aguas acarician y producen una sensación de infinita paz. 

Cerro Uritorco 2 
Nos cuenta que viril Cerro fue un joven indio enamorado de la bella hija de un hechicero, que se convirtió en una satánica figura para perseguir el amor maldecido de Uritorco y Calabalumba. 
Huyeron, fugitivos y acosados por el negro demonio de muerte, hasta que alcanzados por el Uturunco, se transformaron ambos… El, en el magnifico Cerro y Ella, en ese río de lagrimas que brota de su pecho de piedra. Pero el hechizo de ese amor perduró en conjuro para siempre. Por eso es que, el que contempla el Cerro queda embuido de ese halito de amor que irradia, hermoso y raro, sus camaleónicas tonalidades embriagan los sentidos y mareados de sensaciones, solo deseamos su presencia eterna en nuestra retina y el nunca acabar de mirarlo. Los que nacimos bajo la protección de su magnética influencia o aquellos que como turistas se plantaron asombrados por primera vez a la vista de su secular figura pétrea, jamás retrotraerse a su atracción que emana bienestar. Al Uritorco lo serpentea un camino que posibilita una vibrante emoción sobre los precipicios. 

El Comienzo 
Antes de la conquista de América, que concluyó con la muerte de casi todos los aborígenes y el robo de sus pertenencias, el Cerro Uritorco era considerado sagrado por los indígenas de la época. 
La tradición oral que llega a nosotros a través de las creencias populares de los ancianos lugareños, nos dice que estas tribus contemplaban extasiados las luces o entidades cósmicas que surcaban los cielos, atribuyendo ente fenómeno a los espíritus de los muertos milenarios que emergían de sus tumbas, cuanto mas grande era la luz, mayor energía demostraba tener el espíritu visitante. Los grupos aborígenes consideraron al Cerro Uritorco un centro de convocatoria energético y religioso donde se tuvieron lugar los rituales de acuerdo a sus calendarios, como la mayoría de las civilizaciones indígenas de todo el continente Americano. En cuanto a los indígenas de la zona, en este punto destacamos que realizaban bailes tomados de las manos y entonaban cantos llamados mantras (cantos especiales para llamar a entidades astrales). 
De acuerdo a estudios de expertos se puede determinar que los morteros que están en diferentes zonas cercanas al Uritorco, fabricados por los indígenas, eran empleados en rituales mágicos y sagrados, y con el uso de estos pozos en las piedras podían ver diferentes constelaciones, se ha determinado que en la parte inferior de los morteros estaba representado el cosmos con sus campos de fuerza. 
De acuerdo a la historia narrativa es posible afirmar que los indígenas de esas zonas podían ver hombres que caminaban, algunos sin tocar el suelo, por las sierras y desaparecer de forma imprevista, seres que tal vez venían de la profundidad del planeta o de planetas vecinos, es mas aceptada la versión que estos entes divinos provenían del interior de la tierra, tal vez desde una población intraterrena llamada ERKS. 

Ciudad de Erks. “El Misterio de la Ciudad Oculta” 
Los estudiosos del tema opinan que no todos los seres humanos comunes tenemos la suficiente capacidad para VER lo que esta ante nuestros ojos o bajo nuestros pies, esa capacidad solamente la tienen algunos elegidos o quienes se inclinan hacia el campo de la fe, que no solamente puede mover montañas sino que quizá logre que podamos VER lo que nuestros ojos no perciben y lo que nuestros pies no pueden pisar. 

Erks puede ser vista y visitada!! 
En la sierra del Pajarillo, ladera norte del Cerro Uritorco, por la acción del tiempo se acumularon distintos sedimentos que formaron extrañas formas en sus piedras y esta razón podemos encontrar distintas figuras relacionadas a los seres humanos, tales como obeliscos y hasta la silueta difusa de una ciudad perdida. Es un conjunto de piedras color rojo y el lugar se lo conoce con el nombre de “Los Terrones”, desde ese lugar y con la experiencia necesaria para el caso, podría ser divisada en una noche clara la ciudad perdida, o la ciudad que se encuentra en otra dimensión , cuya vista esta destinada par pocos mortales. 
Cientos de personas dicen haber ingresado mental o físicamente a esta ciudad, a la que describen como enorme y espaciosa, cruzada por canales secos por donde transitan naves de luminosas y etéreas, en el centro de la ciudad se encuentra el Templo de la Esfera o de los Tres Espejos, en estos espejos, los habitantes de Erks intercambian datos cósmicos. 
De tanto estudios que se han realizado, muchos estudiosos del tema afirman que se trata de una ciudad que sirve fundamentalmente para concretar una comunicación cósmica y contribuye al intercambio de sabiduría, por estas razones, la zona es considerada única en el planeta tierra ya que seria el primer epicentro energético cósmico comunicacional. ERKS significa: ENCUENTRO DE REMANENTES COSMICOS SIDERALES. 
Hay cientos de hipótesis tratando de explicar la razón de los fenómenos respecto de la ciudad ERKS y un “Bastón de Mando” o “Bastón del Mando”. Se hablo de que la estructura interna del cerro Uritorco, Cerro Macho o Cerro de los Loros, por contener elementos naturales (pirita, azufre y otros similares), es una fuente de abastecimiento extraterrestre, lo que llevo a pensar que la base de la montaña, en su interior, es una gran base construida por seres de otro planeta. 
Existen pruebas que en la década del 30, en las cercanías del Cerro Uritorco fue encontrado un elemento con forma de bastón. Este bastón es de piedra y recibió el nombre de “Bastón de Mando” o “Piedra que habla” 
La leyenda de este bastón se remonta, según los investigadores, a unos 8000 años, un jefe indio (cacique) llamado Voltán de la tribu de los Comechingones lo mando a construir y en este reside la forma mágica la gran sabiduría de la humanidad toda. Algunas mitologías muy antiguas de la India, Afganistán, Persia, Parir y el Tibet, extrañamente hablan de este hecho hace 7 u 8 mil años. 
Tales leyendas tomarían realismo en el siglo 12 con la aparición en Germania de un caballero que desempeñaba tareas en la corte Real Inglesa del Rey Arthur. Aparentemente, este hombre llamado Percifal, y trajo además una cruz de un templo y los depositó en las montañas denominadas de Viaravá en las llamadas Sierras Chicas de Córdoba. La leyenda está sostenida por un relato épico con escasa credibilidad histórica, pero en este caso, la existencia de una serie de textos aporta a este enigma, un carácter de realismo. Involucrando a las tierras de Argentina y fundamentalmente a Córdoba. Una de estas culturas indígenas fue llamada Ampajango con más de 10.000 años de antigüedad. 

Acerca del Bastón de Mando 
De acuerdo a datos encontrados en la Red, en 1948, el arqueólogo alemán Jorge von Hauenschild, estudioso de la tradición del Grial y el Bastón de Mando, examinó meticulosamente la pieza concluyendo que: -“El pulido es característico del período neolítico por lo cual se calcula su antigüedad en 8.000 años AC”. El Bastón tiene una longitud de 1,10 m., está trabajando de forma cónica, con 4 centímetros en su parte mas ancha en la base. El peso total es de cuatro kilos. Por estudios realizados con detectores electromagnéticos y espectrales, se comprobó que el mismo genera intensos campos electromagnéticos de origen desconocido. Se supone que estos campos podrían generar en alguien con ciertas condiciones energéticas específicas, una “conexión” parafisica con otras realidades o conocimientos extras. Otros opinan que este bastón es la “llave” para ingresar al Santo Grial, que no sería otra cosa más que un camino al conocimiento supremo y al cual se accederá únicamente teniendo el “Bastón de Mando”. 
“Únicamente es necesario tener fe para ver los que otros no pueden apreciar y poseer un tacto espiritual para tocar lo que otros no pueden palpar”. 

Los Terrones 
Entre los peñascos, vemos uno que es llamado por los lugareños como el Terrón Hablador. 
Así se lo denomina por la claridad con que repite -en eco- la palabra de sus visitantes. Los lugareños saben la historia triste de este Terrón hablador. 
Cuando los descendientes de Don Bartolomé Jaime, lugarteniente de Jerónimo Luis de Cabrera-fundador de Córdoba- estaba poblando esas comarcas, un criollo pobre pero muy trabajador, a quien la leyenda le llamó Eudoxio, se enamoró locamente de una china, trenzada y cariñosa: La Clemira. Juntos edificaron el rancho y lo rodearon de un corral de chivos, alguna vaca y caballada como para arar en el valle y sembrar el maíz de su mazamorra. Pero al tiempo, la Clemira, que resulto ser ligera como galgo y demasiado querendona, se le fugó con el Criaco, gaucho compadrito y vago, pero guitarrero, famoso por ladrón de chinas ajenas. Herido en su corazón de gaucho bueno, Eudosio, lloró a su prenda perdida y la busco por cerro y valles. 
A los años, flaca, clinuda y con mucha hacienda, pero toda sobre su cuerpo, volvió la Clemira; había sido reemplazada por el ladino ladrón, así como ella en su época reemplazó a otra. Estaba Eudoxio leñando en el monte unos quebrachos para subsistir sin tanto hambre –aunque todavía con dolor- al verla, su amor de antes se le transformó en sangre y brotó por sus ojos negros. 
Su cruza de quietud española y sabiduría india, de nada le sirvieron, y, de un golpe de hacha, partió el cráneo de la china. Atormentado por los demonios que entraron a poseerlo, enfiló para los montes y llegado a Los Terrones se sentó a llorar su desventura. Su pecho, sin él quererlo, empezó a gritar el nombre de su china amada y sentía que alguien le contestaba. Pero su mente atormentada, no sólo oía el eco -que de eso se trataba su audición- sino que también oía voces de llanto de la muerta. Ciego de miedo y dolor se paró sobre sus piernas temblorosas y quiso el destino, o el demonio que lo poseía, que la greda cediera bajo su peso y cayese entreverado con su tierra querida al vacío. Allí quedó en el fondo de una vertiente, hoy hecha arroyo, y su sangre fue abono para plantas que desde ese momento curarían los males físicos y de amor de los vecinos de la comarca. 

Ongamira 
A principios de siglo, paseó su desgarbada y mal vestida osamenta, un gaucho, muy rico por herencia en dinero y por experiencia en sabiduría. Anfitrión de muchos artistas argentinos que conocieron y gozaron de su hospitalidad en su tapera. Un hombre que a decir de los pocos que lo conocieron y que aún viven, sólo cambiaba su ropa, cuando estas se le caían de a pedazos. Este gaucho era Don Samuel Córdoba. Su tapera sirvió de recepción a artistas como Mecha Ötiz, Atahualpa Yupanqui y a personajes relevantes de la historia de Córdoba, como Don Deodoro Roca. Todos ellos saborearon sus famosos asados con cuero. Pero el gaucho Don Samuel Córdoba, no dormía en su tapera, sino que lo hacia donde lo sorprendiera la noche; y como sus dominios eran inmensos, la más de las veces lo sorprendía al sereno y hacia su cama con el inseparable apero, un cuero de oveja mal oliente por haberlo curtido el, si saber hacerlo, pues hasta las patas le había dejado y su perro con mas garrapatas de dientes. 

El Zapato “Cada trece lunas… en El Zapato” 
Hace cientos de años, los aborígenes, pobladores de la zona, se reunían en el lugar. Cuenta la leyenda que cada trece lunas -un año de nuestro calendario- en la zona al abrigo del “Zapato”, se reunían los caciques, hechiceros, curanderos y jefes guerreros de todas las tribus para meditar y deliberar. Mientras los hechiceros pedían amparo y sabiduría al Zapato; los caciques se reunían rodeando una mesa, que la naturaleza les había colocado a quinientos metros de esta joya de arquitectura natural, que es la mole del Zapato. Sobre uno de los muros naturales del cañón del Río Dolores, lugar elegido para la construcción del Dique El Cajón, más exactamente sobre la barranca del lado oeste, existe una piedra que adopta la forma de una mesa de tres patas. Esta seria la mesa deliberativa de la reunión de caciques de las tribus Comechingones cada trece lunas. 
Mientras sus hechiceros, magos y curanderos, pedían también reunidos al pie del Zapato, sabiduría y visión para seguir guando a sus tribus. 

Águila Blanca 
Aquí termino sus días el Gaucho Barce, fugitivo de la Justicia por varios años. 
Por cuestiones de “miedo reciproco”, según cuanta don Firulete, se cimentó un profundo odio entre el prófugo de la Justicia y quien la esgrimía en ese momento, “el Alcalde” del pueblo, un tal don Juan Manuel Olmos, hombre influyente, rico, justo y leal, muy apreciado por sus dones. 
Ambos sabían que eran contadas las horas que restaban para un definitivo enfrentamiento con mal fin. 
Una fría y oscura noche de Agosto, el pendenciero quiso madrugar. Armado con un trabuco naranjero y el infaltable facón al cinto, montado en un overo -que era una pinturita-, el gaucho Barce se llego hasta la casa de Don Juan Manuel, ubicada en Corral Viejo, hoy Águila Blanca. 
El dueño de casa recién terminaba de cenar y aun estaba en la mesa cuando irrumpió el gaucho Barce, trabuco en mano; asesto el arma sobre el pecho del azorado don Juan Manuel, tomándolo indefenso.-“vengo a verte, así no me seguís buscando”. Milagrosamente, el gatillo celoso y el índice tembloroso hicieron que el tiro se desviara y fuera a impactar en una imagen de San Antonio que estaba sobre una repisa. Ni lerdo ni perezoso, don Olmos, manoteó el machete y de un solo golpe cercenó la mano del agresor. –“Estoy rendido, no me mates…”, gritaba el gaucho Barce. Pero el fin era inevitable. Desde la cocina, la esposa del Alcalde, disparo sobre el maleante y termino con su vida. 
Lo importante, que don Juan Manuel Olmos, agradecido por vida de San Antonio, fue uno de los que ayudo a construir la nueva Capilla donde hoy se rinde culto al Santo Patrono.. 

Río Dolores 
Por las márgenes de este río paseó su figura de gaucho vago y ventajero a mediados del siglo pasado, Don Ceferino Quevedo, el tío Severo, para muchos de sus parientes que aun viven, allá por los altos. 
El tío Severo, gaucho mentiroso y embaucador, anduvo cosechando oro extraído por manos ajenas, mas trabajadoras que el. Juntó muy pocas pepitas y más piedras en una alforja y salió a realizar algún cuento del tío por las estancias vecinas. Hasta se afeitó esa vez su dura y poco espesa barba de charlatán 
Llego con su mulo y su alforja a un campo de gente rica y trabajadora. Con cara de comerciantes acaudalado, palabra amena y como si supiera, quiso comprar cien vacunos al dueño. Decía que tenía pensado echar mil a su campo. Confiado el hacendado encerró los 100 vacunos en un corral. 
El tío Severo le preguntó si sabia de algún otro ganadero que tuviese hacienda de primera para ir a comprarle más. Informole que a diez leguas estaba un amigo de él que tenía lo que buscaba. Entonces el tío Severo ofreció al hacendado dejar la hacienda cuatro o cinco días y le pidió efectivo en préstamo, pues no lo llevaba encima. Le dejaría en garantía la alforja llena de pepitas de oro del río Dolores y además parte de las monedas de oro del tesoro que el con un amigo habían descubierto, y, que en la época se comentaba que los Jesuitas habían escondido al ser echados del país. 
Palpó el hacendado el peso de la alforja y creyendo en la seriedad del comprador, entregó una fuerte suma, aceptando quedarse en garantía con la alforja. 
A los diez días, y como el tío Severo no volvía, dio parte a la policía para abrir la alforja con el oro, pues no quería demostrar estar aprovechándose. 
Cual no seria el disgusto cuando constató que en la alforja había solo piedras y tejuelas juntadas a la orilla del río dolores, y que sus pesos fuertes habían volado con el tío Severo, que le había hecho “El Cuanto del Tío”. 

Leyenda de los Molles “árboles sagrados” 
Cuenta la leyenda que había un cacique llamado Alimin, enamorado de la india Miskhi. A la llegada de los españoles, un oficial, Rodrigo de Soria, quiso raptar a la joven india. Los aborígenes enamorados huyen internándose en los bosques de Molles y viéndose rodeados por los perseguidores, se matan. De allí en más los molles, árboles sagrados de nuestra región flechan a los que buscan su sombra vengando así la muerte de los enamorados. 

Huertas Malas 
Detrás del Uritorco, y en un inmenso embudo entre cerros; tierra de una vegetación exuberante. 
Duraznillos florecidos en primavera, dan calidez al paisaje serrano. Su vegetación, vertientes y cuevas al pie del Cerro Macho, dan lugar a, pensar que en otras épocas sus pobladores vivían en el lugar como en el paraíso terrenal. La llamada “Cuevas de los Vientos”, curiosamente enclavada al pie del Cerro, produce una corriente de aire que con su fuerza no deja crecer malezas a su entrada. Plagada de víboras, -no todas venenosas- y pájaros; en días de verano sin brisa, la corriente de aire que expele produce un bramido, que en la noche, ante el silencio de la oscuridad, parece la boca del Uritorco que suspirase. Es el “bramido” del cerro, que a veces impresiona. 
Mas abajo, otra cueva; sus paredes son de un brillante gris acerado y se la conoce como “La cueva de la Plata”. 
Los paisanos de la zona, cuentan que sus abuelos, hablaban de un hombre, que bajaba de los Altos y vendía frutas secas a los vecinos del pueblo. Pedía en cambio ropas viejas y algún trozo de tocino o grasa. 
Era un hombre alto, muy rubio, de espesa y larga barba y cabello; ojos azules, buen mozo. Vestía pantalones ajustados, chaquetilla larga y calzaba con cuero de guanaco que cazaba en el lugar. Lo llamaban “El Ermitaño de la Huertas Malas”, y era amigo de las víboras, de los pájaros y de los pumas. 
Las frutas las cosechaba de plantas que el mismo había sembrado; y no son otras que los duraznillos e higueras, que hoy creemos salvajes y que en el lugar abundan. 
Vivía en una casa hecha contra la piedra, al pie del Úritorco. El mismo la fabricó con tino de arquitecto y todavía mantiene sus muros. Se alimentaba de yuyos, frutos y carne de animales salvaje que cazaba con trampas que el mismo fabricaba. 
Hacia 1870, dejó de bajar al pueblo; y dicen que fue asesinado por ladrones que lo creían rico en plata y oro, que suponían el había encontrado en la zona. Lo cierto es que los huesos no pudieron encontrarse. 
Los menos jóvenes del pueblo, dicen que “El Ermitaño de las Huertas Malas”, era un capitán Español, que lucho en la batalla de Tucumán, y que, en desbande y mal herido, perdió contacto con los suyos que huian hacia Salta y enfiló hacia el Sur. Así llego a las Huertas Malas y se afincó en el lugar hasta el día que lo mataron. Su acento muy castizo, que desentonaba con el serrano de los lugareños; su forma de vestir y su palabra década de costumbrismo español, pueden hacer verdad la leyenda que tras este personaje se ha creado. 


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La leyenda del Algarrobo

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Leyendas de Nuestros Ancestros

Leyenda del Algarrobo 
Hace mucho tiempo había un pueblo aborigen que vivia muy feliz, comían de los frutos de la tierra y estaban sanos porque usaban las plantas como medicinas. 
Pero la gran riqueza les hizo olvidar sus deberes cotidianos, dejaron de levantar los altares a sus dioses, permitieron que las herramientas de trabajo se enmohecieran y se olvidaron de sus campos. Se dedicaron solamente a las fiestas y las diversiones. 
Tuca, la hija del gran cacique, rezaba para que la desgracia no cayera sobre ellos, pero el dios sol, enojado por la pereza del pueblo, arrojó sobre ellos sus poderosos rayos y quemó la tierra, convirtió sus reservas en granos de polvo y escaseó el agua. 
Tuca corrió hasta un altar y dejó alimentos, encendió un fuego para quemar hierbas olorosas y rezó a la Pachamama. 
Vencida por el llanto se quedó dormida, tuvo un sueño en el cual la diosa Pachamama se le aparecía y le decía: “levántate Tuca, y junta los frutos del árbol que te cobija, y así tu pueblo se salvará y lo llamará con tu nombre. 
Tuca se despertó y miró hacia arriba, un árbol gigantesco le había prestado su sombra y de sus ramas colgaban vainas marrones cuya forma nunca haría pensar que servían de alimento. Tuca juntó las vainas y corrió a llevárselas a su gente. 
Así conocieron al algarrobo que los salvó del hambre y la perdición. 
 

 

Fuente: Web de la municipalidad de Mina Clavero 
 

 

Gran parte de los pueblos existentes desde los inicios de la cultura humana, nos ha dejado en herencia, miles de artefactos arqueológicos indescifrables, de carácter sagrado, como representaciones de animales, humanos y objetos, pinturas y grabados, etc... Además nos han legado extrañas leyendas de enfrentamientos entre seres Divinos y humanos. También rituales sagrados y misteriosos, celebrados a la luz de las estrellas. 
En todos los casos: lugares, obras de arte, y rituales de carácter secreto, que nuestros ancestros hacían por alguna importantísima razón, ya que dedicaban gran parte de su tiempo y esfuerzo en su elaboración, pero cuyos significados y finalidad última han permanecido ocultos. Por ello La Guarida le ofrece una serie de Leyendas del Lugar, para que las conozca, las comprenda y las lleve junto a su corazón…. 

 

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Leyenda de Camin Cosquín y Cosco-Ina

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Leyendas de Nuestros Ancestros

Leyenda de Camin Cosquín y Cosco-Ina 
En las primeras décadas del año 1500, después de producirse el derrumbe del Imperio de los Incas, provocado por la fuerza que impusieron los conquistadores españoles que llegaron a América, se produjo la inmigración masiva de esa raza milenaria, rumbo al sur, hacia nuevos horizontes, en busca de paz y tranquilidad, cargando en las alforjas de sus mulas, todo lo que pudieron de sus fabulosas riquezas, desconociéndose hasta hoy su destino. A partir de entonces, los españoles destacaron una expedición al mando de Jaime de Aragón, según datos históricos, hacia la avanzada más austral del imperio; se dice que fue con el propósito de arrebatarles las riquezas y tesoros que llevaban consigo en el éxodo. 
Esa avanzada más austral se enclavó en un vallecito atravesado por el río Yuspe, que nace en las Sierras Grandes (Los Gigantes), y coronado al este por el majestuoso cerro Supaj Ñuñu (Seno de Virgen), hoy Pan de Azúcar. Los paisajes, la frondosidad de sus algarrobos y su reconfortante clima la convertían en un oasis, hecho que explica porqué esta raza indígena, pobladora de esta zona, era extremadamente pacífica. 
Fue así que en el año 1526 comienzan a llegar a Cosquín, por medio de “chasquis”, las primeras noticias, que desde el Alto Perú venían bajando seres humanos de otros continentes, vestidos con ropas brillantes y acorazadas; ésta situación despertó la preocupación y el alerta los habitantes de ese poblado, los que, comandados por el Camin (jefe), implantaron una severa vigilancia, que duró nada menos que nueve años. “Hasta que una mañana - dijo el historiador Aníbal Montes - de primavera, mientras alegres muchachas se bañaban y jugaban en la desembocadura del Ampato Mayo (arroyo que baja del cerro) se produjo lo que se temía”… ¡Por primera vez llegaban a Cosquín los conquistadores españoles, bajando por el noroeste después de haber pasado por el pueblo de Ayampitín, en pampa de Olaen, hoy en ruinas…! 
Durante el primer período de permanencia en dicha expedición de este lugar, los indígenas tuvieron que soportar cualquier cantidad de abusos, malos tratos, explotación y sometimiento de sus mujeres, creando un clima de disconformidad y reacción en Camin Cosquín, hombre alto y robusto quien vivía con una hermosa india llamada Cosco-Ina, su esposa. La belleza de Cosco-Ina despertó la codicia de un oficial español, componente de la expedición, quién no perdía ocasión de cortejar con sus pretensiones amorosas a dicha india. Y fue así que, al enterarse Camin, se enfrentó con el oficial en franco duelo, dándole muerte. La reacción de la patrulla expedicionaria fue inmediata; ordenando la captura del Camin, quien fue perseguido por las sierras varios días. Por la Quebrada de los Leones trepó la sierra y enfiló hacia el cerro Supaj Ñuñu, donde posteriormente fue acorralado. En desventaja para la lucha se defendió arrojando grandes piedras por las pendientes, que tuvieron en jaque a los españoles por varias horas. Esta situación no podía durar mucho tiempo, hasta que al final tomando la determinación más extrema, prefiriendo la liberación a cambio de su vida; tomando por la pendiente en desenfrenada carrera, llega al borde de los enormes despeñaderos ubicados en la ladera norte y, como si fuera un cóndor que inicia un raudo vuelo, con ímpetu se arrojó al vacío, para luego desplomarse en el abismo, donde encontró la muerte, muerte que lo reviviría en el tiempo, como un símbolo redentor de la libertad. 
Por unos instantes todo fue silencio. Sólo se oía el viento entre los riscos y el murmullo del arroyo en el fondo de la honda quebrada, donde yacía su cuerpo inerte. Cosco-Ina, con la esperanza de volverlo a ver, permaneció expectante durante varios días, con su mirada hacia el cerro, que con su muda imponencia, parecía dictarle la sentencia de un mal presagio. Entre tanto se producía el regreso de los perseguidores del Camin, con los cuáles esquivó el encuentro presintiendo una mala noticia, que no quería escuchar ni concebir. 
Fue así que Cosco-Ina decidió alejarse del lugar encaminándose, hacia las montañas con la esperanza de su amado y escapar juntos hacia otros lugares lejanos donde rehacer sus vidas. 
Durante varias jornadas deambuló por los cerros y quebradas, exclamando a cada paso, con toda la fuerza de sus pulmones, el nombre de su hombre, sin obtener respuesta alguna; hasta que en las postrimerías del tercer día, se dirigió hacia la cumbre del Supaj Ñuñu, con el fin de obtener más campo de observación; al tiempo que se derrumbaba esa esperanza y una idea se iba encarnando en ella; encontrarlo vivo, o morir junto a él. 
Largo y escabroso fue el sendero que le tocó recorrer, y así, mientras ascendía la empinada cuesta, una ansiedad infinita la impulsaba a subir más y más rápido; cuando de pronto, una bandada de jotes, que planeaban en círculo sobre un punto fijo y al norte del cerro la hizo estremecer, y presintiendo la tragedia, corriendo bajó hasta el borde de los abruptos de los empinados espeñaderos, con el fin de observar mejor, o atraída por una intuición y, agudizando la mirada, pudo ver horrorizada, el cuerpo de su amado que yacía en el fondo de la honda quebrada. Abatida y sin consuelo, permaneció inmóvil durante largo tiempo, mientras el dolor le carcomía el alma, y entrecortados sollozos la ahogaban, la aferrada idea se convertía en decisión: morir junto a su amado y en el mismo sitio. 
Ya era muy tarde, el sol en el ocaso caía detrás de las Sierras Grandes, cuando Cosco-Ina a manera de despedida, observaba por última vez su terruño, y en un lastimero y largo grito, exclamó: “¡Camin…! y abriendo los brazos como intentando un planeo, saltó al vacío para ir al encuentro de su amor perdido. Esta vez no hubo silencio. ¡El eco en las montañas repitió por mucho tiempo aquel grito lastimero de Camin… Camin… Camin…! Mientras la penumbra de la noche iba cubriendo con su poncho, aquel lugar. Allá en lo alto, dos cóndores se elevaban circundando el cerro, cada vez más hasta perderse en la inmensidad celeste de ese diáfano cielo de las Sierras cordobesas. 
Desde entonces, al llegar la primavera. A orillas del arroyo de cantarinas aguas que vierten del majestuoso Supaj Ñuñu, las acacias rojas se cubren con sus racimos granates, como si fueran gotas de sangre, que se derramaron aquella vez, en aras de la libertad del amor y la fidelidad. 

 

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La Leyenda del Champaquì

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Leyendas de Nuestros Ancestros

Leyenda del Champaquí 
Se dice que arriba mismo del Champaquí hay una laguna con aguas coloradas que tiene muchos encantos. Un toro negro de astas doradas que le rebrillaban con el sol y que echa fuego por la boca, la nariz y ojos, cruza las aguas nadando. Y a la orilla, una niña de cabellos de oro, por cierto, hermosa, se sienta, dejando su medio cuerpo de pez en las aguas, y se pone a cantar canciones muy tristes y atractivas, mientras se peina con un peine de oro. Esta sirena siempre se aparece a medianoche y el toro suele aparecer y bramar fuerte a las doce del día. 
Cuentan -según Julio Viggiano Esain, en “Leyendas Cordobesas”- que esta mujer, para atrapar a los viajeros siempre está a la orilla de la laguna con la mitad linda del cuerpo para afuera y la otra mitad debajo del agua, y que canta unos hermosos cantos en los atardeceres, envueltos en hermosas nubes, dorada por el sol, y que el viento lleva lejos su canto de sirena. 
En una reunión de arrieros se contó lo del toro de astas de oro, entonces uno de ellos, le pidió a la mujer que cebaba mates que le prestara el Rosario. Lo besó y dijo: “Ahurita sí le juro que de volver traigo el toro o no vuelvo más… te lo juro…”. 
Ahí nomás preparó su caballo, se colocó los guardamontes, se armó de un largo lazo y sin despedirse de nadie, salió. 
-Volvete, Amaranto, volvete… 
-No m’hi volver nada… 
Amaranto montado toda la noche llegó a la orilla del lago o laguna en la cumbre del Champaquí. Estuvo espiando entre las sombras de la noche. No vio nada, pero se escuchaban unos hermosos cantos de sirena, que emborrachaban de placer al oírlos. Pero no veía nada… 
Por ahí, nomás, ya muy de noche y a eso de las 12 vio que del medio de la laguna salía el cuerpo de un hermoso toro, brillándole las astas y echando fuego por los ojos, narices y boca. 
Amaranto, ahí nomás, montó en su caballo, se acercó a la orilla, preparó el lazo y cuando estuvo a tiro, largó el lazo al toro, enlazándolo… Cuando el toro sintió el lazo en el pescuezo pegó un terrible bramido que hizo temblar toda la sierra… 
Las aguas empezaron a revolverse y a volcarse por la falda de la montaña, inundando el valle… 
Amaranto, bien afirmado a su caballo tiró del lazo y el toro pegó otro bramido. Entonces se hizo un gran hoyo en las aguas y en él cayó Amaranto con su caballo. 
Cuando la laguna ya volcada en las serranías se secó, no quedó rastros de Amaranto ni de su caballo… 

 

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Leyenda del Rio Agua de Oro

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Leyendas de Nuestros Ancestros

Leyenda del río Agua de Oro 
Caminaron durante largo rato hasta llegar a un claro. 
Los sonidos parecían diferentes y de pronto todo quedó bajo una luz casi mágica; allí, entre una base pedregosa, brotaba un líquido dorado que se perdía en un río salpicado de brillos de oro puro y despedía reflejos en todas direcciones. 
Hace muchos años, tanto que ni las montañas abuelas lo recuerdan, un visitante llegó a la tribu. 
Según dijo, era sobreviviente de una guerra cruel desatada entre la gente de su padre, un gran cacique, y una tribu de costumbres guerreras. Es decir que era un príncipe y solicitaba amparo, pues no le quedaba nadie en la Tierra. 
El cacique ordenó inmediatamente que se le diera alojamiento y comida y solemnemente anunció que sería nuevo habitante de sus dominios. Y desde entonces, cada uno fue aceptando al joven, que con ellos compartía los días tranquilos de la vida. 
Pero no se trataba de un muchacho como todos; pasaba largos ratos espiando las chozas de los demás. Juntaba pequeños objetos que encontraba por ahí, no hablaba con nadie, ni siquiera con la hija del jefe, que se había enamorado de él. 
Un día, el cacique de la tribu lo mandó a llamar. Invitándolo a conocer los alrededores, prometió mostrarle un sitio secreto, una especie de tesoro. 
Caminaron durante largo rato hasta llegar a un claro. Los sonidos parecían diferentes y, de pronto, todo quedó bajo una luz casi mágica; allí, entre una base pedregosa, brotaba un líquido dorado que se perdía en un río salpicado de brillos de oro puro y despedía reflejos en todas direcciones. 
El príncipe indio pareció enloquecer con tanta riqueza a sus pies. Agredió repentinamente al cacique, quien cayó al suelo sobresaltado. El joven corrió hasta las aguas, mientras gritaba juntando cuanta piedra podía en sus ropas. 
El cacique le advirtió que tuviera cuidado pero, ensordecido por su ambición, el muchacho se internó entre las piedras y desapareció arrastrado por la corriente. 
Momentos después, todo era calma en el valle y el cacique, espantado, volvía a la tribu a contarle a su gente la historia del presunto príncipe. 
El río se encuentra en el departamento de Colón, a pocos kilómetros de la capital de Córdoba. 
Tiene apariencia de oro porque corre sobre lechos de sílex y arenisca, de los cuales los rayos del sol arrancan centelleantes destellos. 

 

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Hallan dos Esqueletos enteros de Comenchingones

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Comechingones

Hallan dos esqueletos enteros de comechingones

En Calamuchita, aparecieron cuando un vecino cavó un pozo. Es el segundo caso de dos completos en Córdoba.

  • 04/10/2011 00:01| Corresponsalía

 

 

Completos. Los restos están en buen estado (Gentileza Jerónimo Angueyra).

 

Santa Rosa de Calamuchita. En el patio de una vivienda ubicada en la zona de Quinto Loteo, en la periferia de Santa Rosa de Calamuchita, se produjo un hallazgo arqueológico que apenas exhibe un antecedente en el territorio provincial.

Dos esqueletos completos de aborígenes –un hombre y una mujer, ambos en posición fetal–fueron encontrados enterrados a un metro de profundidad.

El dueño de casa advirtió los restos óseos cuando comenzaba a cavar para construir un pozo negro. De inmediato, dio aviso a la Policía y se realizaron las gestiones para determinar si eran de interés forense o arqueológico. Cuando se terminó de extraer el primer esqueleto, a unos 20 centímetros se encontró el segundo. “Además fueron encontrados fragmentos de cerámica en el lugar, lo que indica que tendrían unos 1.500 años como máximo”, aclaró luego en el lugar Soledad Salega, del Museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba. Asimismo, valoró el hallazgo doble, que registra un solo caso similar anterior, en 1999 en Villa de las Rosas (Traslasierra).

La cultura comechingona enterraba sus muertos debajo de las casas.

Se aclaró además que los restos no tendrán por destino ningun museo para su exhibición. Se recordó que la legislación nacional vigente estipula que los Pueblos Originarios y las comunidades de pertenencia tienen derecho a disponer de los restos humanos una vez establecida su filiación cultural y que se respetará y acordará ese criterio.

 http://www.lavoz.com.ar/cordoba/hallan-dos-esqueletos-enteros-comechingones

 

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Hallan restos de 500 años de Antiguedad

Publicado en 5 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) en Comechingones

Hallan restos de 500 años de antigüedad

Un cuerpo enterrado y prácticamente completo, que se da por seguro que corresponde a los pueblos originarios de Córdoba, fue hallado cerca de Amboy, en el valle de Calamuchita.

  • 03/08/2011 00:01| Corresponsalía

 

 

 

Lo primero que apareció fue un cráneo y, luego, el resto del cuerpo (LaVoz).

 

Amboy. Un cuerpo enterrado y prácticamente completo, que se da por seguro que corresponde a los pueblos originarios de Córdoba, fue hallado cerca de Amboy, en el valle de Calamuchita.

Una obra para asfaltar el camino que llega a ese pueblo dejó al descubierto los huesos. “Pasábamos mirando lo que se rompió por la obra vial y notamos algo blanco y nos detuvimos”, contó Jimena Grop, colaboradora del Museo Estrella de Piedra, de Villa Rumipal. Junto a Andrea Kranewitter, titular de esa entidad, advirtieron los restos de manera casual. Primero apareció un cráneo. Luego se comprobó que el cuerpo estaba casi completo. “Es un cuerpo en posición fetal”, apuntó el antropólogo Jerónimo Angueyra, colaborador del museo.

Esa posición es uno de los indicios que hace presumir que se trataría de un cuerpo de más de 500 años, ya que después de la conquista española, los muertos comenzaron a ser enterrados acostados. Angueyra adelantó que se percibe una deformación craneana, típica de las culturas aborígenes que poblaron Córdoba: de muy pequeños eran vendados en sus cabezas, dejando una visible marca cultural.

http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/hallan-restos-500-anos-antiguedad

 

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