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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

Sìndone de Turin (2)

Publicado en 8 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) in Sindone de Turin

Teorías sobre la formación de la imagen

Se han sugerido diferentes explicaciones a la creación de la imagen, tanto naturales como sobrenaturales.

Formación milagrosa

Varios creyentes consideran la imagen como un efecto secundario de la resurrección de Jesús, sugiriendo efectos seminaturales que pudieron haber sido parte del proceso. Afirman que puesto que la lógica obliga a descartar todas las hipótesis, hay que pensar en un hecho sobrenatural único para una imagen única: la Resurrección de Jesús. Ya que no hay explicación científica al hecho de que la imagen sea tan detallada y la intensidad guarde relación con la distancia, y que sólo afecte a las fibrillas superficiales individualmente. A todo esto hay que añadir la existencia de todo el conjunto de datos que aporta la sábana que obligan a pensar que el hombre de la sábana es Jesús: antigüedad, tipo de heridas, etc. Estas teorías son inverificables y pueden darse como explicación a cualquier anomalía que vaya contra la autenticidad del sudario, así que desde un punto de vista científico no son una explicación válida, algo en lo cual los escépticos se basan para descartar estas teorías de antemano. Se ha sugerido que el sudario colapsó a través del cuerpo glorificado de Jesús o de su deslocalización y que la imagen se pudiera haber formado por contacto directo al caer la sábana, dando así una imagen de detalle, y que por ser distinta la duración de este contacto en función de la distancia, habría una intensidad variable. Quienes apoyan esta teoría señalan ciertas impresiones de dientes y huesos al estilo de los rayos x. Otros sugieren que la radiación provocada por el evento milagroso pudo haber grabado a fuego la imagen en la tela.

Capa de hidratos de carbono

Vista microscópica de contraste fasado de una fibra de la imagen del sudario de Turín. La capa de hidratos de carbono es visible a lo largo del borde superior, pero desaparece en el borde inferior derecho. Esta capa puede arrancarse o retirarse con adhesivo

Una teoría científica que no descarta la relación del sudario con Jesús, implica a los gases que escapan de un cadáver en las primeras fases de descomposición. Las fibras de celulosa que componen la tela están revestidas por una fina capa de fécula, con fragmentos de almidón,azúcares y otras impurezas. Esta finísima capa (180 a 600 nm) fue descubierta al utilizar un microscopio de contraste fasado. La imagen muestra su parte más fina, la que carga con el color, mientras que la prenda subyacente está sin colorido. La capa de hidratos de carbono sería en esencia incolora salvo en algunos sitios donde un cambio químico le ha otorgado un color pajizo. La reacción implicada es similar a la que tiene lugar al calentar el azúcar para producir caramelo.

R. N. Rogers y A. Arnoldi proponen esta explicación natural en un artículo titulado El Sudario de Turín: una reacción amino-carbonila (reacción de Maillard) podría explicar la creación de la imagen(ver Referencias), que no descarta una invocación sobrenatural ni una intensificación de un proceso natural. Según ella, los aminoácidos del cuerpo humano reaccionan pronto con la capa de hidratos de carbono, antes de que los líquidos producto de la descomposición manchen o dañen la tela. Los gases de los cuerpos muertos son extremadamente reactivos químicamente y al cabo de un par de horas, en entornos como los sepulcros, el cuerpo empieza a producir aminos más fuertes en sus tejidos, como pudriscina y cadaverina. Esto provocaría el color observado en la capa de hidratos de carbono, pero crea preguntas sobre por qué ambas vistas de la imagen son tan fotorrealísticas y por qué no fueron destruidas por posteriores productos de la descomposición (una pregunta obvia si hubo resurrección, o si se retiró el cuerpo de la tela en el momento requerido).

Autooxidación

Christopher Knight y Robert Lomas (1997) sostienen que la imagen de la sábana es la de Jacques de Molay, último Gran Maestro de laOrden de Caballeros Templarios, arrestado por herejía en el Templo de París por el rey Felipe IV de Francia el 13 de octubre de 1307. De Molay fue torturado bajo los auspicios de William Imbert (inquisidor en jefe de Francia). Sus brazos y piernas fueron claveteados, posiblemente a una gran puerta de madera. Tras la tortura, según Knight y Lomas, De Molay fue postrado en una cama blanda, sobre un trozo de tela; se pasó lo que sobraba de la tela sobre su cabeza para cubrir su cuerpo y se le abandonó unas 30 horas, en estado de coma. El que usaran un sudario se explica porque el Templo de París guardaba sudarios para usos ceremoniales.

De Molay sobrevivió a la tortura, pero fue llevado a la hoguera el 19 de marzo de 1314 junto a Geoffroy de Charney, preceptor templario deNormandía. Jean de Charney, su nieto, murió en la batalla de Poitiers. Tras su muerte, su viuda, Jeanne de Vergy, se halló en posesión del sudario y lo tuvo expuesto en una iglesia de Lirey.

Knight y Lomas basan sus hallazgos en parte en las pruebas del carbono 14 de 1988 y en la investigación de Mills en 1995 acerca de una reacción química llamada autooxidación, y argumentan que su teoría concuerda con los datos conocidos sobre la creación de la tela y de los resultados de la datación por radiocarbono.

Reproducción fotográfica

Algunas personas encuentran un enorme parecido entre este autorretrato deLeonardo da Vinci y el Hombre del Sudario.

De los métodos propuestos por los escépticos sobre la creación de la imagen en la Edad Media, hay quien no duda en considerar al sudario como la primera fotografía del mundo, atribuyendo su autoría a Leonardo da Vinci. Según ellos, la imagen habría sido producida con la ayuda de unalinterna mágica, un dispositivo de proyección simple y compuestos de plata sensibles a la luz aplicados sobre la tela. Esta teoría se apoya en el parecido que algunos encuentran entre el famoso autorretrato de Leonardo y la imagen del sudario, pese a que Leonardo nació varios siglos después de la primera aparición documentada de la sábana, si consideramos que la sábana de Turín es la misma que la de Edesa, cosa que algunos expertos dudan.

Los principales defensores de esta teoría son Lillian Schwartz (consultora gráfica de la School of Visual Arts en New York, quien se hizo conocida en los años ochenta por haber identificado a laMona Lisa como un autorretrato de Leonardo), Lynn Picknett (investigadora), Nicholas Allen (profesor en Historia del Arte de la Nelson Mandela Metropolitan University en Sudáfrica, quien sostiene que la prueba de que el sudario fuese una fotografía de Da Vinci sería que se encontraran rastros de sulfato de plata en el sudario) y Larissa Tracy (profesora de la Longwood University en Virginia). Todos ellos afirman que Leonardo tenía todos los conocimientos necesarios en anatomía y los materiales para fabricar una primitiva cámara oscura como para fabricar un sudario falso que reemplazaría a la falsa reliquia de mala calidad que estaba en posesión de la familia Saboya desde 1453.

Pintura

En 1977, un equipo de científicos elegidos por el Gremio del Santo Sudario desarrolló un programa de pruebas sobre la tela, denominado STuRP (Shroud of Turin Research Project: proyecto de investigación del sudario de Turín). El cardenal Ballestrero, arzobispo de Turín, otorgó su permiso pese a los desacuerdos internos. Los científicos de STuRP dirigieron durante cinco días sus pruebas.

En 1979, un miembro del equipo llamado Walter McCrone concluyó, tras analizar las muestras de las que disponía, que la imagen estaba compuesta por miles de millones de pigmentos de menos de una micra. Los únicos fibrilos disponibles para el estudio de las manchas fueron aquellos que quedaron pegados a una cinta adhesiva hecha a medida que se aplicó a treinta y dos secciones diferentes de la imagen (hecho así para evitar dañar la tela).[cita requerida]

Según McCrone, los pigmentos son una mezcla de témperas rojo ocre y bermellón. Su grupo de óptica electrónica publicó en cinco artículos los resultados de estos estudios en revistas revisadas por científicos: Microscope 1980, 28, 105, 115, 1981, 29, 19; Wiener Berichte uber Naturwissenschaft in der Kunst 1987/1988, 4/5, 50 y Acc. Chem. Res. 1990, 23, 77-83. Tras conocer la noticia, STuRP confiscó las muestras a McCrone y le reemplazaron por otros científicos.[cita requerida] En palabras de McCrone, le «expulsaron» de STuRP, y es ahora uno de los mayores defensores de la teoría de que el Sudario es una farsa, y sigue defendiendo sus análisis. Raymond Rogers, prestigioso químico de Los Alamos National Laboratory, University of California, poseedor durante un cuarto de siglo de las 32 muestras que él mismo obtuvo de la Sábana Santa, no pudo corroborar (pese a cientos de horas de observación con el microscopio de luz polarizada) los hallazgos de pigmento de óxido de hierro de Walter McCrone sobre esas mismas muestras. Tampoco pudo hacerlo el experto Joe Kohlbeck de la Hercules Corp. al que Rogers solicitó colaboración.

Otros análisis microscópicos de las fibras parecen indicar que la imagen se limita estrictamente a la capa de hidratos de carbono, sin capas adicionales de pigmentos a la vista. Los partidarios de la autenticidad del sudario replican que ninguna técnica conocida de pintura a mano puede aplicar un pigmento con semejante nivel de control sobre una superficie de fibras nanométricas.

Máscara solar (teoría de la sombra)

En marzo de 2005, Nathan Wilson, profesor del Nuevo Instituto de San Andrés y sindologista aficionado, hizo público en un artículo de la revista Libros y Cultura que había fabricado un símil de la imagen de la sábana exponiendo lino negro al sol durante diez días, bajo una lámina de cristal sobre la que se había pintado una máscara del positivo. Su método, aunque rudo y preliminar, atrajo, sin embargo, la atención de varios sindologistas, especialmente del Dr. Raymond Rogers, del equipo STuRP original, y del Dr. Antonio Lombatti, fundador del diario escéptico sobre el sudario Approfondimento Sindone. El método de Wilson destaca porque no requiere conjeturas sobre técnicas medievales desconocidas y por ser compatible con las afirmaciones de que no hay pigmentos en la tela. No obstante, el experimento no se ha repetido, y las imágenes deben pasar todavía por análisis químicos y microscópicos. Surgen también dilemas sobre la disponibilidad de un cristal medieval lo bastante grande para crear la imagen, el coste desmesurado que tendría y la compatibilidad del método con la afirmación de Fanti de que la imagen original es de doble cara.

Segunda imagen en el reverso de la tela

Durante la restauración de 2002, la vista de atrás de la tela fue fotografiada y escaneada por primera vez. El diario del Instituto de Física de Londres publicó un artículo contrastado por científicos sobre este tema el 14 de abril de 2004, escrito por Giulio Fanti y Roberto Maggiolo, de la Universidad de Padua (Italia). Describen la imagen del reverso como mucho más tenue, formada principalmente por la cara y las manos. Como en la imagen frontal, es enteramente superficial, estando la coloración limitada a la capa de hidratos de carbono. Las imágenes se correlatan con las del otro lado de la tela. No se detecta ninguna imagen en la sección correspondiente a la vista dorsal de la sábana.

Los que apoyan la teoría de la reacción Maillard, argumentan que es menos probable que los gases penetraran toda la tela por la parte dorsal, ya que el cuerpo estaría depositado en una repisa de piedra. La segunda imagen hace al mismo tiempo menos probable la teoría fotográfica.

Datación radiométrica

En 1988, la Santa Sede permitió a tres centros de investigación independientes realizar exámenes de radiocarbono sobre un trozo de una esquina del sudario. El lugar de toma de las muestras fue seleccionado tras un meticuloso estudio por los expertos textiles profesor F. Testore, del Departamento de Ciencias de los Materiales de la Universidad Politécnica de Turín y G. Vial, del Museo de Tejidos y el Centro Internacional de Estudios de Tejidos Antiguos de Lión. Se enviaron tres muestras del sudario a tres laboratorios diferentes, la Universidad de Oxford, laUniversidad de Arizona y el Instituto Federal de Tecnología de Suiza, junto tres muestra de tejido procedente de una tumba egipcia datada en 1100 a.C., de vendas de una momia de 200 a.C. y de la capa de Luis IX, del siglo XIII d.C.5 Los laboratorios no tenían conocimiento de a qué tela pertenecía cada muestra, de esta manera se podía comprobar la fiabilidad de las técnicas utilizadas (cada laboratorio usó una técnica diferente) en telas con historias y posibles contaminaciones parecidas a las del sudario fuera cual fuera su edad. Tanto las Universidades de Oxford, como la de Arizona y el Instituto Federal de Tecnología de Suiza dataron correctamente las muestras de control y coincidieron en fechar la tela entre los siglos XIII y XIV (1260-1390). La Iglesia Católica aceptó la datación realizada.[cita requerida]

El Dr. Raymond Rogers, experto en química del equipo STuRP y socio retirado del Laboratorio Científico de Los Álamos, postuló que la muestra cortada del Sudario de Turín en 1988 habría sido tomada de un área del lienzo que había sido retejida durante la Edad Media, esto se habría llevado a cabo, debido a un incendio que tuvo lugar en el año 1532 y que quemó parte del sudario, así pues unas monjas( de la orden de las clarisas pobres) habrían utilizado algodón del siglo XVI para reforzarlo, por medio de una técnica denominada: “entretejido francés”. En dicha área retejida se habría mezclado (de manera muy sutil –imperceptible a la vista-) algodón medieval con lino antiguo, comprometiendo de esta manera la prueba de datación. Cinco semanas antes de su muerte, Rogers escribió un trabajo, basado en muestras que según su tesis, eran los 32 hilos que el mismo había obtenido con cinta adhesiva en 1978 cuando estaba en el STuRP, una muestra tomada por el experto textil Gilbert Raes en 1973, de una esquina adyacente a la utilizada para la datación por C-14, la cual le fue entregada en 1979 por el profesor Luigi Gonella y otra muestra más proveniente del centro de la cual fue utilizada para la datación, que Gonella le habría otorgado en el 2003, ya que el 21 de Abril de 1988, obtuvo el permiso del Cardenal Ballestrero para obtener muestras del sudario.7 32 Thermochimica Acta aceptó el análisis de Rogers en enero del 2005.7 Poco antes de morir en marzo del mismo año, Rogers pidió a su amigo Robert Villareal con el cual trabajaba en el laboratorio de Los Álamos, que confirmara o descartara sus descubrimientos. Villareal envió las muestras proporcionadas por Rogers al laboratorio, para ser analizadas y se descubrió que las fibras si estaban entretejidas con un mordiente (sustancia gomosa usada durante siglos para fijar tintes).33 Esto ha llevado a muchos científicos, los cuales fueron miembros del STuRP, a considerar que la datación por C-14 no se habría efectuado en un área original del lino, con lo que se podría fechar al sudario con una mayor antigüedad.10 34 35 36

La tesis del Dr. Rogers ha sido también corroborada por el experto en microscopía John L. Brown,37 el profesor Giulio Fanti38 la enfermera M.Sue Benford, Joseph G.Marino (en la revista Chemistry Today basándose en las fotografías tomadas por el STuRP),34 y Robert Buden39 4041

La experta en tejidos Flury-Lemberg, directora de la restauración realizada en 2002, no encontró ningún rastro de parches, de hecho, los considera imposibles de realizar, ella misma afirma que estos serían visibles al reverso de la tela. Hace falta recalcar que el Dr. Rogers no dijo haber encontrado parches, sino fibras de algodón entrelazadas con el lino, otro dato importante es que durante la restauración, Flury-Lemberg no realizó un análisis químico del sudario, ni utilizo microscopios de alta resolución como los utilizados por el Dr. Rogers en su tesis, tampoco ha publicado ningún documento ya sea científico o textil, refutando el estudio realizado por Rogers.42 Las afirmaciones de Lemberg han sido duramente criticadas por varios científicos y expertos textiles. En la conferencia internacional Sábana Santa celebrada en Dallas en septiembre de 2005, se presentó información adicional sobre los “parches invisibles”, sin embargo Flury-Lemberg fue a la conferencia y sostuvo una vez más que una recomposición invisible sería detectable en el lado inverso. En esa conferencia, el Dr. Alan Whanger presentó un documento oficial con fotos de rayos X de diversas anomalías del área de la muestra C-14(Este es otro argumento de que esta zona era diferente de la parte principal de la tela). Durante la conferencia el Sr. Michael Erlich, propietario y presidente de “Without A Trace”(compañia que proporciona servicios de zurcido invisible), dijo: <<un tipo de recomposición invisibles, ahora sólo se realiza en pequeñas imperfecciones debido a su costo y el tiempo extenso que esto toma, los resultados en el frente y la parte de atrás son de "invisibilidad">>, Erlich sustuvo que: <<Hoy en día, hay una técnica moderna, que ahorra tiempo llamada "inweaving”: que es invisible desde la superficie, pero fácilmente reconocible desde la parte posterior. Sin embargo, la técnica utilizada en el siglo XVI en Europa llamada: entretejido francés, es una cuestión completamente diferente. El “entretejido francés” implica una restauración tediosa hilo por hilo, es decir, de hecho, invisible>>.42 Otros expertos que analizaron el sudario antes de que la datación se llevara a cabo, tales como: Gilbert Raes, P.H Smith, Edward Hall, Giovanni Riggi y Al Adler, también reportaron anomalías como las descritas por el Dr. Rogers.

Archivo:Shroudofturin.jpg

 

Residuos bacterianos

Se han citado varios fenómenos que harían posible una datación errónea. Los partidarios de la formación milagrosa de la imagen señalan que el evento en sí de la resurrección podría haber trastocado la proporción de carbono 14 en la tela de modo inusitado, pero los partidarios del uso de la ciencia como método de obtener respuestas opinan que si se recurre a una explicación milagrosa para explicar cualquier anomalía sobre lo descubierto, entonces es absurdo seguir recurriendo a la ciencia para investigar el Sudario, incluida la datación radiométrica, y solo es cuestión de fe creer que el Sudario sea auténtico, eso sí, sin ninguna explicación científica que avale dicha creencia. Otras explicaciones incluyen partículas de humo del incendio de 1532, y residuos bacterianos que los métodos del equipo de examinadores no habrían podido borrar.

Uno de los primeros argumentos usados para cuestionar la datación fue el de los residuos bacterianos, ya que hay varios ejemplos de textiles antiguos cuya datación resultó ser inexacta, especialmente en los orígenes de la radiometría. El caso más notable se dio en 1970, cuando se dataron los huesos de una momia del Museo Británico unos 800–1000 años antes que su envoltura. Hay que tener en cuenta también que la esquina utilizada en la datación habría sido más manoseada que el resto de la tela, subiendo el riesgo de contaminación por bacterias y otros residuos. Las bacterias y sus desechos (bacterias muertas y subproductos) contienen carbono, lo que acercaría a nuestros días la fecha radiométrica. Esta hipótesis es fundamentalmente defendida por Leoncio Garza-Valdez.43

El físico nuclear Harry E. Gove, de la Universidad de Rochester, que diseñó el examen de radiocarbono declaró que «hay una cubierta bioplástica en varias fibras, tal vez en la mayoría». Según Gove, si esta cubierta es lo bastante gruesa, haría «que la muestra pareciera más joven de lo que debiera».44 Rodger Sparks (neozelandés experto en radiocarbono) y otros científicos han opinado que para que una contaminación bacteriana medieval produjera un error de trece siglos, haría falta una capa bioplástica del doble del peso de la muestra.45 Ya que esto puede detectarse fácilmente, se examinaron varias fibras en el Centro Nacional de Excelencia de la Fundación de Ciencias de Espectrometría de Masas en la Universidad de Nebraska. El examen piro-másico-espectrométrico no detectó ningún tipo de polímero bioplástico en las fibras, ya fueran éstas de la imagen o de otras zonas del sudario. A su vez, el análisis de micro-sondas láser Raman efectuado en Instruments SA, Inc. en Metuchen (NJ), arrojó también un resultado negativo.46

En 2010, tres profesores de estadística cuestionaron el tratamiento estadístico dado a los datos obtenidos de las diferentes submuestras por los tres laboratorios.

Propiedades químicas de la muestra

En un estudio llevado a cabo por Anna Arnoldi (de la Universidad de Milán) y Raymond Rogers (miembro retirado del Laboratorio Nacional de Los Álamos de la Universidad de California) se lanzó otro argumento en contra de los resultados de los exámenes radiométricos.

Por medio de un análisis del espectro de fotografías ultravioletas determinaron que el área del sudario del que se extrajeron las muestras difiere químicamente del resto de la tela. Mencionan la presencia de tintes de raíz Madder y óxido de aluminio (un agente fijador) exclusivamente en dicha esquina, y concluyen que esa parte fue cosida a la sábana en algún momento de su historia. Estas reparaciones habrían sido hechas con materiales recientes, con mayor concentración de carbono que la tela original.

En un estudio del año 2000 basado en los rayos X, Joseph Marino y Sue Benford hallaron posibles marcas de un parche que recorre diagonalmente el área de la que se extrajeron las muestras. Por ello, concluyeron que las muestras examinadas por los tres laboratorios estaban contaminadas por ese intento de reparación. Más adelante comentan que los resultados de los laboratorios muestran un sesgo angular correspondiente a la costura: el primer muestreo en Arizona la fechó en 1238, el segundo en 1430, cayendo entre ellos los resultados de Oxford y Suiza. A esto conviene añadir que la desviación de los resultados de C-14 de los tres laboratorios se sale de los límites de la prueba χ² de Pearson, una discrepancia para la que se requieren explicaciones adicionales.[cita requerida]

Los exámenes microquímicos del área también hallan rastros de vanilina, ausentes en el resto de la tela. La vanilina se origina por la descomposición térmica de la lignina, un polímero complejo integrante del algodón. Este producto suele encontrarse en materiales medievales, pero no en prendas más antiguas, ya que disminuye con el tiempo. Por ejemplo, no se halló vanilina en los envases de losManuscritos del Mar Muerto.

Raymond Rogers, en un artículo del 20 de enero de 2005 de la revista contrastada por científicos Thermochimica Acta, ofrece una aparente prueba química de que la muestra cortada del Sudario en 1988 no era válida. En el mismo artículo, su resolución de la cinética de la pérdida de vanilina apunta a que el sudario tiene entre 1300 y 3000 años de antigüedad.48

Posiblemente sólo podrá zanjarse este aspecto de la controversia con más exámenes radiométricos, que actualmente la Santa Sede prohíbe por el sacrilegio que supone dañar la reliquia. Rogers sugiere en su artículo de 2005 que para la datación podría utilizarse el carbón de las piezas chamuscadas que se extrajeron en la restauración de 2002, si se lavaran con ácido nítrico concentrado.

Análisis histórico de materiales

Gran parte de la investigación reciente se ha centrado en las marcas de agua y quemaduras. Las quemaduras más grandes provienen claramente del incendio de 1532 (hay otras menores en forma de L que debieron originarse en algún momento anterior), y se supone lo mismo para las marcas de agua.

Sin embargo, en 2002, Aldo Guerreschi y Michele Salcito presentaron un escrito49 en París durante el IV Simposio Científico Internacional, opinando que muchas de esas marcas debían de ser más antiguas, porque las simetrías se corresponden más con el plegado que se requiere para guardar la tela en una jarra de barro (como las muestras de tela en Qumram) que para hacerlo en el relicario que la hospedó en 1532.

Según la experta restauradora de textiles Mechthild Flury-Lemberg hay un zurcido en la sábana idéntico a un tejido del siglo primero, que era exclusivo de la fortaleza de Masada junto al Mar Muerto. Su patrón de hilado, un entretejido 3:1, es el propio del diseño sirio de la época, según la apreciación de Gilbert Raes, del Instituto Ghent de Tecnología Textil en Bélgica. Flury-Lemberg expuso que «la tela de lino del Sudario de Turín no exhibe técnicas de tejido ni costuras que contradigan su origen como producto de gran calidad de los obreros textiles del siglo primero».

Detalles de la técnica de la crucifixión

La perforación de las muñecas en vez de las palmas va en contra de la iconografía tradicional cristiana, sobre todo la medieval, pero varios estudiosos modernos creen que los condenados a la cruz eran clavados habitualmente por las muñecas, e incluso algunos entre el cúbito y el radio, como reveló un esqueleto descubierto en Tierra Santa; no era algo de común conocimiento en la Edad Media.

Los partidarios de la autenticidad del sudario sostienen que es improbable que un falsificador medieval estuviera al tanto de los detalles técnicos de un método de ejecución abandonado casi por completo desde hacía siglos.

Manchas de sangre

En la sábana se localizan varias manchas rojizas que asemejan sangre. El químico Walter McCrone (ver arriba) las identificó como meros pigmentos e informó de que ninguno de sus exámenes de las muestras encontró presencia de sangre. Otros investigadores, como Alan Adler (químico especializado en el análisis de porfirinas) identificaron sangre de tipo AB en las manchas.

La tonalidad de rojo de estas supuestas manchas de sangre plantea serias dudas. Normalmente, las manchas de sangre se decoloran en relativamente poco tiempo hasta adquirir en su totalidad un tono parduzco, mientras que las del sudario abarcan del rojo puro al marrón habitual. Los defensores del sudario contestan que las manchas no provinieron de heridas abiertas, sino del líquido exudado por coágulos.

En casos de traumas graves (como el del hombre del sudario), este líquido estaría compuesto por bilirrubina y hemoglobina oxidada, la cual permanecería por siempre roja.[cita requerida]

Adler y John Heller [5] hallaron bilirrubina y albúmina en las manchas. Sin embargo, se desconoce si las manchas se produjeron al mismo tiempo que la imagen, que tanto Adler como Heller atribuyen al envejecimiento prematuro del lino (véase Heller y Adler, 1980).

Granos de polen

Los investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén informaron de la presencia de granos de polen en las muestras, pertenecientes a especies primaverales de Palestina. No obstante, los investigadores Avinoam Danin y Uri Baruch trabajaron con muestras provistas por Max Frei, un criminólogo de la policía suiza que posteriormente dio por buenos los falsos diarios de Hitler.51 Una revisión independiente descubrió que, de las 26 cintas adhesivas usadas para tomar muestras, 25 apenas contenían restos de polen y casi todos se encontraban en una sola cinta, lo que podría ser un indicio de manipulación o, al menos, de contaminación.52

Danin y Baruch también detectaron siluetas de distintas flores en la tela. Basándose en las especies identificadas, han sugerido que deben provenir del entorno de Jerusalén, en los meses de marzo o abril. En el área frontal, la que correspondería a la corona de espinas, hallaron vestigios de Gundelia tournefortii, que en el área de Jerusalén es exclusiva de este periodo del año. Este análisis está basado en la interpretación de varios patrones en el sudario como plantas particulares. Aunque los escépticos aducen que, debido a lo confuso de lasimágenes disponibles, no es posible decantarse inequívocamente por una especie concreta de planta.

 

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