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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

Sìndone de Turin (1)

Publicado en 8 Noviembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) in Sindone de Turin

El Sudario de Turín —también conocido como la Síndone de Turín, laSábana Santa o el Santo Sudario— es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de unacrucifixión.1 Se encuentra ubicado en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista, en Turín (Italia).

El sudario mide 436 cm × 113 cm. Los orígenes del sudario y su figura son objeto de debate entre científicos, teólogos, historiadores e investigadores. Algunos sostienen que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo deJesucristo en el momento de su entierro, y que el rostro que aparece es el suyo. Otros afirman que este objeto fue creado en la Edad Media.2 La Iglesia Católica no ha manifestado oficialmente su aceptación o rechazo hacia el sudario, pero en 1958 el papa Pío XII autorizó la imagen en relación con ladevoción católica hacia la Santa Faz de Jesús.3

La imagen de la sábana se puede apreciar más claramente en negativo que en el color sepia original. La imagen en negativo fue contemplada por primera vez en la noche del 28 de mayo de 1898, en el reverso de la placa fotográfica del fotógrafo amateur Secondo Pia, que estaba autorizado para fotografiarla mientras se exhibía en la Catedral de Turín. En 1978 se llevó a cabo un estudio detallado por un grupo de científicos estadounidenses llamado STuRP. No encontraron pruebas fiables para afirmar que se trataba de una falsificación, y consideraron que la aparición de la imagen era todo «un misterio».

En 1988 se efectuó una prueba de datación por radiocarbono con pequeños fragmentos del sudario. Los laboratorios de la Universidad de Oxford y la Universidad de Arizona determinaron que la Sábana Santa data de la Edad Media, entre 1260 y 1390 (±10 años). con una fiabilidad del 95%, y que fue publicada en la revista científica Nature.5 Dicha datación corresponde cronológicamente con la primera aparición histórica documentada; lo que fortalece una explicación científicamente coherente en la que la creación de la pieza se habría producido en los años inmediatamente anteriores a esta primera exhibición pública de 1357.

Para algunos, esta datación ha zanjado para siempre el asunto demostrando que el sudario es una falsificación del siglo XIV.

En 2005, el Dr. Ray Rogers, experto en química del equipo STuRP y socio retirado del Laboratorio Científico de Los Álamos, postuló que la muestra cortada del Sudario de Turín en 1988 habría sido tomada de un área del lienzo que había sido retejida durante la Edad Media por unas monjas (debido al incendio ocasionado en 1532). En dicha área retejida se habría mezclado (de manera muy sutil –imperceptible a la vista-) algodón medieval con lino antiguo, comprometiendo de esta manera la prueba de datación. El estudio realizado por Rogers fue aceptado por Thermochimica Acta en el 2005.7 Pese a que el Dr. Rogers no mencionó haber encontrado parches, sino fibras de algodón mezcladas con lino, Mechthild Flury-Lemberg, experta textil y encargada de la restauración del sudario (realizada en 2002), negó en su libro publicado en 2003, que fuera posible que hubiera parches invisibles en el Sudario, ya que según ella, estos serían visibles al reverso de la tela.8 Por otra parte Gilbert Raes, experto textil al cual le fue permitido cortar una muestra del sudario de una esquina adyacente a la que fue utilizada para la datación, reportó que había fibras de algodón (posiblemente de tipo herbaceum Gossypium) entrelazadas con el lino. Otros expertos que analizaron la tela antes de la datación, tales como P.H Smith, Edward Hall, Giovanni Riggi y Al Adler, también notaron anomalías similares a las descritas por Rogers en su análisis.

En noviembre de 2008 el canal estadounidense Discovery Channel realizó un documental exponiendo la tesis del Dr. Rogers.

Desde entonces, numerosas investigaciones han presentado diversos argumentos tanto para demostrar su autenticidad como para explicar cómo fue falsificada la imagen. Hasta el momento, la técnica con la que se impregnó el cuerpo visible en el Santo Sudario no ha podido ser explicada por la ciencia de manera concluyente. De modo que el sudario sigue siendo controvertido.

Posible historia anterior al siglo XIV: la imagen de Edesa

Esta imagen del siglo X muestra aAbgaro de Edesa exhibiendo la Imagen de Edesa. La pieza oblonga que aquí se muestra es poco habitual en ilustraciones de la imagen, lo que lleva a pensar que el artista tuvo que haber visto la Sábana.

Existen numerosos informes, de origen desconocido y previos al siglo XIV, sobre lugares en donde se veneró la mortaja de Jesús o una imagen de su cabeza (ver Humberto, 1978). No obstante, no se ha podido conectar con certeza ninguno de ellos con la tela que actualmente reside en la catedral de Turín. Ninguno de los informes de los hasta 43 posibles «sudarios genuinos» hace mención de una imagen de un cuerpo, salvo el de la Imagen de Edesa.

Se cuenta que la Imagen de Edesa (también llamada Mandylion) contenía la imagen del rostro de Cristo, y existen noticias fiables de su existencia desde el siglo VI. Algunos ven una correlación entre el Sudario de Turín y la Imagen de Edesa. Ninguna leyenda relativa a la imagen lleva a pensar que contuviera la imagen de un Jesús malherido, sino que mencionan que la imagen fue transmitida a la tela por el propio Jesús. Suele describirse como una mera representación del rostro de Jesús, no del cuerpo entero. Los defensores de la teoría de que la imagen de Edesa y el sudario son el mismo objeto, liderados por Ian Wilson, creen que siempre estuvo plegado de manera que sólo mostraba la cara.

Las antiguas Leyendas de Abgaro sitúan el lienzo en la ciudad de Edesa (650 km al norte de Jerusalén), durante el reino del rey Abgaro V (en el siglo I). El antiguo historiador Eusebio (325) habla de esa leyenda, refiriendo a la “Imagen de Edesa” y relata que cuando el lienzo con la imagen fue llevado al rey por el discípulo Tadeo, el rey fue curado de su lepra. Evagrio (590) se refiere al lienzo como “acheiropoieta” -no hecho por manos humanas-. Los Actos del Santo Apóstol Tadeo (siglo VI) hablan de la “tetradiplon” (tela doblada en cuatro). San Juan Damasceno, durante los debates iconoclastas del siglo VIII, llamó al Sudario como “himatión” o larga-tela. Los griegos bizantinos continúan hablando de la acheiropoieta: (imagen no hecha por manos humanas) y del “Mandylion” - o pequeña toalla. Éste era el Sudario doblado en cuatro mostrando sólo el rostro para su manejabilidad. Obras de arte posteriores (siglo X) muestran el Mandylion en las manos del emperador bizantino sosteniendo el área facial pero mostrando una extensa tela.

Se citan tres muestras principales de evidencia para identificarla con el sudario. Juan de Damasco menciona la imagen en su obra anti-iconoclasta Sobre las imágenes santas [3] , describiéndola como una «cinta» o tela oblonga, en lugar de un cuadrado, como sostienen otras notificaciones de la tela de Edesa.

Imagen del Códice Pray, un manuscrito húngaro proveniente de 1192-1195. Los partidarios del sudario suelen usarla como prueba de su existencia previa al siglo XIV, señalando que el parche en forma de L cerca de las manos se corresponde con los huecos por quemaduras de la reliquia, y la semejanza entre el poco usual tejido de la sábana y el de la tela, en panel inferior.

Con motivo del traslado de la sábana a Constantinopla en 944, Gregorio Refendario, arcediano de la Hagia Sophia (Constantinopla), dio un sermón sobre el mismo. Dicho sermón se perdió, pero volvió a aparecer en los archivos del Vaticano, y en 2004 fue traducido por Mark Guscin.25 El sermón informa de que la tela de Edesa no contenía sólo la cara, sino una imagen de cuerpo entero, que se atribuía a Jesús. También menciona manchas de sangre de una herida en el costado.25 También han aparecido otros documentos en la Biblioteca del Vaticano y en laUniversidad de Leiden que lo confirman. «[Non tantum] faciei figuram sed totius corporis figuram cernere poteris» (‘No sólo puede verse el contorno de una cara, sino también la figura completa de un cuerpo’).26 27

El Sudario ilustrado en el Codice Pray

En la Biblioteca Nacional de Budapest se encuentra el Códice Pray, el texto más antiguo que sobrevive en el idioma Húngaro. Fue escrito entre los años 1192 y 1195 (65 años antes de la más antigua fecha determinada por el Carbono-14 de 1988) bajo el reinado de Bela III de Hungría criado en Constantinopla. Una de sus ilustraciones muestra preparaciones para la sepultura de Cristo. Dicha ilustración incluye una mortaja con el mismo tejido de patrón de espiga como el Sudario, más 4 agujeros de quemadura cercanos a uno de los bordes. Los agujeros forman una “L”.

Lo llamativo es que ese extraño patrón de agujeros se encuentra en el Sudario de Turín. Son agujeros de quemaduras, posiblemente causados por un atizador o brasas de incienso. Según los registros el sudario era conservado en la capital del Imperio bizantino, y exhibida todos los viernes, acontecimiento con el que Bela III pudo haber estado muy familiarizado en su estadia en Constantinopla y eventualmente después fue tomado el patron del manto para elaborar el códice Pray.

En 1203, un cruzado llamado Robert de Clari asegura haber visto la tela en Constantinopla: «Donde estaba el sudario en el que nuestro Señor fue envuelto, y que cada viernes se alzaba bien alto para que uno pudiera ver en él la figura de nuestro Señor».

En 1205, tras la cuarta cruzada, Teodoro Angelos (sobrino de uno de los tres emperadores bizantinos que fueron depuestos) envió la siguiente misiva al papa Inocencio III, protestando por el ataque a la capital. Sacado del documento, con fecha de 1º de agosto de 1205:

«Los venecianos se repartieron los tesoros de oro, plata y marfil, mientras que los franceses hicieron lo mismo con las reliquias de los santos y, lo más sagrado de todo, el lino en el que nuestro Señor Jesucristo fue envuelto tras su muerte y antes de su resurrección. Sabemos que esos saqueadores han guardado los objetos sagrados en Venecia, Francia, y otros lugares, estando el sagrado lino en Atenas.» (Códice Chartularium Culisanense, fol. CXXVI (copia), National Library Palermo)

Desde el siglo XIII, la Imagen de Edesa se halla en paradero desconocido, salvo que se trate del Sudario de Turín. A ambos se les conocía como Tetradiplon, que en griego significa ‘doblado cuatro veces’.28

El paradero del Santo Sudario luego del saqueo de Constantinopla es desconocido. Un reciente estudio de la historiadora italiana Barbara Frale afirma que el sudario fue custodiado por los Caballeros Templarios desde el saqueo de Constantinopla hasta la disolución de la orden en 1312. En su libro Los templarios y la Síndone de Cristo, Frale relata que en 1287 un joven de buena familia llamado Arnaut Sabbatier ingresó a la Orden de los Caballeros Templarios y luego de ser admitido fue invitado a besar tres veces los pies de la imagen del Santo Sudario. Ian Wilson había sugerido que el supuesto ídolo blasfemo Bafomet que adoraban los Templarios no era más que el Santo Sudario.

Siglo XIV

La historia documentada de la tela ahora guardada en Turín como tal empieza en 1357, cuando la viuda del caballero francés Geoffroy de Charny la expuso en una iglesia en Lirey (diócesis de Troyes, Francia). Los escudos de armas del caballero y su viuda pueden verse en elMuseo Cluny de París, en un medallón peregrino que también muestra una imagen del sudario de Turín.

A lo largo del siglo XIV, el sudario fue expuesto públicamente a menudo, aunque no de forma continua, puesto que el obispo de Troyes (Henri de Poitiers) había prohibido venerar la imagen. A los treinta y dos años de este pronunciamiento, la imagen volvió a exponerse, y el rey Carlos VI de Francia ordenó que se llevará de Troyes, citando la impropiedad de la imagen. Los comisionados fueron incapaces de llevar a cabo la orden.

En 1389, el obispo Pierre D’Arcís denunció en una carta al papa de Aviñón que la imagen era un fraude, indicando que ya había sido denunciada anteriormente por su predecesor Henri de Poitiers, al que le extrañaba que no fuera mencionada en ningún Evangelio.

Según D’Arcís, «Un examen riguroso descubrió eventualmente cómo la imagen había sido astutamente pintada, siendo la verdad corroborada por el propio pintor, esto es, que fue producto de la mano del hombre y no fue forjada ni se formó milagrosamente». En la carta no se nombra al artista.

La carta de D’Arcís menciona también el esfuerzo del obispo Henri por eliminar la veneración, pero que la tela fue rápidamente escondida «unos 35 años», lo que concuerda con los detalles históricos antes mencionados. La carta ofrece una descripción precisa de la sábana:

«Tras dibujar con audaz maña la imagen a doble cara de un hombre, es decir, vista frontal y dorsal, declaró falsamente y pretendió que se trataba del sudario en el que nuestro salvador Jesucristo fue envuelto en el sepulcro, y sobre el que la figura completa de nuestro salvador ha permanecido por ello impresa junto a las heridas que portaba».

Pese a las declaraciones del obispo D’Arcís, Clemente VII (primer antipapa del Gran Cisma de Occidente) prescribió indulgencias a los que peregrinaran al sudario, por lo que la veneración continuó, aunque no se le permitió el título de «Verdadero Sudario».

Siglo XV

En 1418, tras casarse con la nieta de Charny, Humberto de Villersexel (conde de la Roche, señor de Saint-Hippolyte-sur-Doubs) trasladó la sábana a su castillo en Montigny-Montfort (Francia), para protegerlo de las bandas de malhechores. Posteriormente, fue llevada a Saint-Hippolyte-sur-Doubs. Tras la muerte de Humberto, los canónigos de Lirey llevaron a la viuda a los tribunales para forzarla a retornar la tela, pero el parlamento de Dôle y la corte de Besançon otorgaron la tela a la viuda, que la presentó en varias exposiciones, notoriamente en Liejay en Ginebra.

La viuda vendió la imagen en 1453 a cambio de un castillo en Varambon (Francia). El nuevo propietario, Luis de Saboya, la guardó en su capital, Chambéry, en la recién construida Capilla Santa, que el papa Pablo II erigió a continuación a mayor honra de una iglesia colegial. En1464, el duque acordó pagar una tasa anual a los canónigos de Lirey a cambio de que dejaran de reclamar la propiedad de la tela. A partir de1471, la sábana se desplazó por varias ciudades de Europa, residiendo brevemente en VercelliTurínIvreaSusaChambéryAvigliana,Rívoli y Pinerolo. Por esos días, dos sacristanes de la Capilla Santa describieron que el sudario estaba guardado en un relicario «envuelto en una cortina de seda roja, y guardada en una caja cubierta de terciopelo carmesí, decorada con clavos bañados en plata, y cerrada con llave de oro».

En 1506 el papa Julio II, consciente de la veneración pública del Sudario, establece el 4 de mayo "Ineuco Crucis", solemne día de veneración y oficio de la reliquia. A partir de aquí se inicia la tradición de replicar la Sagrada Tela. De hecho se conocen varias copias  alrededor del mundo.

Siglo XVI a nuestros días

Este cartel anunciaba la exhibición del sudario de 1898.

En 1532, el sudario resultó dañado en un incendio en la capilla donde se guardaba. Una gota deplata fundida del relicario le dejó una marca dispuesta simétricamente entre las diversas capas de la tela doblada. Las monjas clarisas trataron de reparar el daño con parches. El sudario volvió de nuevo a su actual residencia en Turín en 1578.

El estudio científico sobre el lienzo comenzó en 1898 durante la ostensión del sudario con motivo de la boda de Víctor Manuel III. Un abogado italiano llamado Segundo Pía pidió permiso para realizar una serie de fotografías a la reliquia, petición que se aprobó no sin reticencias desde el obispado de Turín. Cuando Pía reveló las fotografías, se dio cuenta de que los negativos eran en realidad "positivos", lo que convierte a la Sábana en un negativo fotográfico.

Fue propiedad de la Casa de Saboya hasta 1983, cuando se otorgó a la Santa Sede. En 1988, la Santa Sede permitió pasar la prueba del Carbono 14 a la reliquia, para lo que se retiró un trozo pequeño de una esquina del sudario, que fue dividido y enviado a los laboratorios. Otro incendio, probablemente provocado, amenazó al sudario en 1997, pero un bombero fue capaz de sacarlo de su mostrador y prevenir desgracias mayores, tras atravesar con un martillo las capas de cristal que lo protegían. La Santa Sede restauró el sudario en 2002. Se retiró la cubierta de la sábana y treinta parches. Esto permitió fotografiar y escanear el reverso de la tela, que estaba oculta a la vista.

La última ostensión o exhibición pública del sudario fue durante el Gran Jubileo del año 2000. Y el papa Benedicto XVI autorizó un exposición para el año 2010, habiéndose realizado entre el 10 de abril y el 23 de mayo 2010.

Características de la imagen

Estudiosos de la imagen —como John P. Jackson, director del Turin Shroud Center of Colorado y antiguo responsable del STuRP (Shroud of Turin Research Project: proyecto de investigación del sudario de Turín)— han investigado la sábana santa, y han afirmado las siguientes siete características de la imagen:.30

  • La imagen penetra sólo unas pocas fibrillas y, además, sólo la superficie de los hilos. Las fibrillas están coloreadas individualmente. No hay pigmento ni sustancias extrañas.
  • La intensidad de la imagen está en proporción a la distancia entre un cuerpo y una sábana que lo cubriera. De tal manera que se puede obtener una imagen tridimensional.
  • Aparece la imagen de un hombre.
  • La intensidades máximas de las imágenes frontal y dorsal son iguales.
  • Las manchas rojas son de sangre y debajo de ellas no hay imagen.
  • No hay imágenes de los costados del cuerpo, pero sí manchas de sangre por contacto lateral de la tela.
  • Las dos caras de la imagen coinciden, se alinean verticalmente.

Ambos estudiosos afirman que ni una mano humana, ni una difusión ni ningún tipo de radiación explican todas estas características en conjunto. No hay ninguna explicación física para explicar simultáneamente la alta resolución de la imagen y que su intensidad guarde relación con la distancia entre la tela y el cuerpo. Cualquier teoría sobre la formación de la imagen debería explicar todas estas características en su conjunto.

Rastros de sepultura judía

En junio del 2002, Mechthild Flury Lembert (miembro del Equipo era un historiador suizo de textiles) encargado de restauración, encontró un patrón particular de cosido en la costura de uno de los lados largos del Sudario (llamado orillo). Ese patrón de cosido es muy similar a los fragmentos de tela encontrados en las tumbas de la fortaleza judía de Masada (el palacio de invierno del rey Herodes). Las telas de Masada son aproximadamente de los años 40 a. C. al 73 d. C. Este tipo de puntada no ha sido encontrado en tapices de la era Medieval o Renacimiento en Europa.

En 1978 Sam Pellicori (ingeniero en óptica) notó la presencia de partículas de suciedad en la nariz así como en la rodilla izquierda y el talón; se ha identificado que esta suciedad es aragonita travertina. [Esto puede deberse a que las Cuevas-Tumbas estaban hechas dentro de los lados de las colinas de piedra caliza]. Asimismo, la presencia de carbonato de calcio (polvo de piedra caliza) en el Sudario fue notada por la Dra. Eugenia Nitowski (arqueóloga de Utah) en sus estudios de las cuevas-tumbas de Jerusalén. El profesor Giovanni Riggi notó ácaros de sepultura. Trazos de áloe y mirra también han sido encontrados en el Lienzo. Todos estos son congruentes con las costumbres de sepultura judía en la antigüedad.

 

 

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