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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

Parravicini y las Ideas que se Igualan sobre Amèrica (Fantoche Doctrinal)

Publicado en 1 Octubre 2012 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) in psicografias

En el artìculo de hoy quiero compartirles un par de psicografìa que hace al tema que venimos tratando en la Argentina en particular, pero ampliado a Latinoamèrica en general.

Es el tema de èstos gobiernos de neto corte fascistas en los modos de acciòn, ya sea de administraciòn de gobierno, como asi tambièn del trato respecto de las opiniones contrarias sobre los mismos.

Me parece interesante ver el alcance de èstas profesias de Parravicini, toda vez, que hay varios indicios que muestran que efectivamente estamos siendo invadidos por una comuniòn de ideas que otrora no comulgaban ni lo harìan jamàs juntas. Sin embargo ahora, parecen amalgamamarse para ser el oprobio de los pueblos, por lo menos en Latinoamèrica.

Vimos en una anterior artìculo, el tema , Parravicini fue bastante clarito:

 

http://i.imgur.com/gn1kI.jpg

Ahora bien, còmo reconocer que efectivamente tanto Argentina como otros paìses Latinoamericanos estamos siendo poco a poco invadidos por el veneno de èste coctel tremendo ideologico?

El fascismo es una ideología política fundamentada en un proyecto de unidad monolítica denominado corporativismo, por ello exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo; y propone como ideal la construcción de una utópica sociedad perfecta, denominada cuerpo social, formado por cuerpos intermedios y sus representantes unificados por el gobierno central, y que este designaba para representar a la sociedad.

 

Para ello el fascismo inculcaba la obediencia de las masas (idealizadas como protagonistas del régimen) para formar una sola entidad u órgano socioespiritual indivisible.9 El fascismo utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder dictatorial en el que se concentra todo el poder con el propósito de conducir en unidad al denominado cuerpo social de la nación.

 

El fascismo se caracteriza por su método de análisis o estrategia de difusión de juzgar sistemáticamente a la gente no por su responsabilidad personal sino por la pertenencia a un grupo. Aprovecha demagógicamente los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), (no vemos èsto en relaciòn a la causa GOBIERNO - GRUPO CLARIN ??) , que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de manera irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población.

La desinformación, la manipulación del sistema educativo y un gran número de mecanismos de encuadramiento social, vician y desvirtúan la voluntad general hasta desarrollar materialmente una oclocracia que se constituye en una fuente esencial del carisma de liderazgo y en consecuencia, en una fuente principal de la legitimidad del caudillo.

  El fascismo es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del siglo XIX. De hecho, el fascismo es ante todo un nacionalismo exacerbado que identifica tierra, pueblo y estado con el partido y su líder.

El fascismo es un sistema político que trata de llevar a cabo un encuadramiento unitario de una sociedad en crisis dentro de una dimensión dinámica y trágica promoviendo la movilización de masas por medio de la identificación de las reivindicaciones sociales con las reivindicaciones nacionales.

El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista, mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción, un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas que conduce a la violencia contra los que se definen como enemigos por un eficaz aparato de propaganda, un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente la historiografía y la politología ubiquen al fascismo en la extrema derecha y lo vinculen con la plutocracia, identificándolo algunas veces como un capitalismo de Estado,3 o bien lo identifique como una variante chovinista del socialismo de Estado.

Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»  (recuerdo que Parravicini habla en una psicografìa de una tercera postura para el mundo) ; que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:

El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismo católico.

La incoherencia de los postulados no era ningún inconveniente: el antiintelectualismo y el predominio de la acción sobre el pensamiento eran conscientemente buscados. Incluso la modernidad estética inicial se llegó a despreciar (arte nazi y concepto de Entartete Kunst o Arte degenerado, quema de libros, estigmatización de determinados intelectuales o de colectivos enteros). Para Stanley Paine, lo que caracterizaba el ideario falangista (el movimiento equivalente al fascismo en España, fundado en los años treinta por José Antonio Primo de Rivera y que se transformó en un más complejo Movimiento Nacional con la guerra civil y el franquismo) eran justamente «sus ideas vagas y confusas».

El fascismo rechaza la tradición racionalista y adopta posturas de desconfianza en la razón y exaltación de los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos y el fanatismo. Se busca con todo cinismo la simplificación del mensaje, con absoluto desprecio por sus destinatarios:

 

La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas... Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad.

 

Joseph Goebbels

El Comunismo

Karl Marx funda la Liga de los Comunistas (también conocida como Liga de los Justos) en 1847 en Bruselas, después de dos años de estancia en la capital belga. La Liga encarga a Karl Marx y a Friedrich Engels una proclama del movimiento comunista. En 1848 publican el Manifiesto Comunista (Manifest der Kommunistischen Partei).

 Para Marx y Engels, la clase obrera industrial es la única que, por su imposibilidad de una adquisición privada, puede superar mediante la síntesis comunista la contradicción sin salida de la socialización estatal: es la negación comunista de la sociedad porque no puede transformarse en nueva clase explotadora, es la negación comunista del Estado porque sólo transformándose ella misma en poder público puede superar su carácter asalariado remanente de la sociedad burguesa, y es la negación comunista de la propiedad porque sólo distribuyendo de acuerdo a las necesidades y las capacidades puede adquirir los frutos de los medios de producción. De ello se deriva el lema De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades.

 El Manifiesto Comunista es considerado uno de los tratados políticos más influyentes de la historia.

En Francia, Trotsky y sus simpatizantes de la Oposición de Izquierda, tras ser expulsado éste de la Unión Soviética a causa de su rivalidad con Stalin (apoyado por la burocracia del Partido), consideraron que la tercera internacional había quedado sometida al estalinismo y que sería incapaz de llevar a la clase trabajadora al poder. En consecuencia fundaron la Cuarta Internacional (CI). A través de su historia, la CI fue perseguida tanto por los gobiernos capitalistas como por la policía secreta soviética y los miembros de la Tercera Internacional. Los antirrevisionistas, estalinistas y maoístas consideran a la Cuarta Internacional y al trotskismo en general como una corriente ilegítima y reformista del marxismo, el bolchevismo y del comunismo hasta la actualidad.

 A partir de 1945, servicios de seguridad estadounidences y británicos reclutarían a intelectuales de agrupaciones provenientes de la Cuarta Internacional para promover una ideología que rivalice con el comunismo soviético, el estalinismo de finales de los 40s, una «guerra psicológica» en contra de la URSS. Antiguos colaborades de Trotsky como Daniel Bell, Sidney Hook, James Burnham e Irving Kristol (conocidos como los "New York Intellectuals") trabajarían conjunto a las agencias de seguridad estadounidences y formarían las bases del movimiento neoconservador en Estados Unidos.

 La Cuarta Internacional sufrió una escisión en 1940 y otra aún más importante en 1953 (Fecha que se clarita en la psicografia de arriba) . A pesar de la reunificación parcial ocurrida en 1963, varias organizaciones se atribuyen en la actualidad la exclusividad como representantes o herederas de la Cuarta Internacional, si bien muchas reivindican su legado o programa político y, conscientes de la dispersión existente entre sus organizaciones herederas, reivindican su reconstrucción. Existen actualmente alrededor de 24 internacionales que se presentan como herederas reales de la Cuarta Internacional.

En Chile, a comienzos de los 70, la Unidad Popular (UP) llegó al gobierno presidencial, tras ganar con su abanderado Salvador Allende las elecciones de septiembre de 1970. La coalición de gobierno era una alianza de partidos y movimientos de izquierda que tenían representación (minoritaria) en el parlamento. El Partido Comunista conformaba esta alianza junto a otros, como el Partido Socialista, la Izquierda Cristiana, el Partido Radical, y el Movimiento de Acción Popular Unitaria (ó MAPU, escindido de la Democracia Cristiana), entre otros. Su principal consigna fue la «vía pacífica al socialismo», base programática de la alianza política en torno a Allende, pero que no era apoyada por todos los movimientos revolucionarios presentes en el acontecer político de la época. Esta vía implicaba la construcción del socialismo a través de las instituciones propias del Estado parlamentario burgués, siguiendo a estrategia de los llamados frentes populares de establecer gobiernos sobre la base de la coalición electoral entre distintas fuerzas políticas consideradas «progresistas» o populares. Esta experiencia fue frustrada por la férrea oposición de las fuerzas de centro y derecha, las que apoyadas por los Estados Unidos, produjeron finalmente un golpe de estado en 1973, con la inmediata consecuencia de la aniquilación de los focos de resistencia obrera (como los Cordones industriales) liderados por el MIR o la facción marxista del MAPU, la muerte del presidente socialista Salvador Allende, el cierre del parlamento y el establecimiento de un régimen militar, para continuar en los años siguientes con una represión sostenida y sistemática de los principales dirigentes y activistas de todas las organizaciones políticas y sindicales, tanto del Partido Comunista, como de los demás partidos políticos que apoyaron o participaron en el gobierno de la Unidad Popular.

 El movimiento comunista internacional atravesó grandes crisis en el siglo XX. La primera de ellas relacionada con el alejamiento de León Trotsky de la conducción de la Unión Soviética debido a sus diferencias con Stalin. Trotsky se exilió en México, donde fue asesinado por un agente bajo el mando de la GPU: Ramón Mercader. El ex conductor del Ejército Rojo postulaba la revolución permanente. La segunda gran crisis la provocó el enfrentamiento de la Unión Soviética y China en lo referente a la política internacional. Desde los años del encumbramiento del fascismo en Europa, la Unión Soviética sostuvo una política de unidad con las fuerzas democráticas de la burguesía para los partidos comunistas que actuaban en el mundo capitalista y de coexistencia pacífica con el imperialismo. El Partido Comunista de China tenía una política de confrontación directa con el imperialismo, aunque apoyaba acuerdos con las burguesías nacionales confrontadas con él mismo. Esta política provocó otro cisma en muchos partidos comunistas. En los 70 del siglo XX el comunismo pro-chino viró hacia extrañas alianzas según fuera la relación de cada gobierno con Pekín.

Ahora por loco que parezca, tanto en Argentina como en Venezuela por ejemplo, estamos viendo cumplida, las siguiente psicografìa:

http://i.imgur.com/VEblv.jpg

Como consecuencia de èsta uniòn nace, lo que Parravicini denomina "Fantoche de Nueva Doctrina" que en otros tèrminos podrìamos tranquilamente alinearla con el Chauvinismo.

El chovinismo o chauvinismo (adaptación del apellido del patriota francés Nicolas Chauvin, un personaje histórico condecorado en las guerras napoleónicas), también conocido coloquialmente como patrioterismo, es la creencia narcisista, próxima a la paranoia y la mitomanía, de que lo propio del país o región al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto. El nombre proviene de la comedia La cocarde tricolore de los hermanos Cogniard, en donde un actor con el nombre de Chauvin, personifica un patriotismo exagerado.

 

El chauvinismo resulta un razonamiento falso o paralógico, una falacia de tipo etnocéntrico o de ídola fori. En retórica, constituye uno de los argumentos falsos que sirven para persuadir a la población (o a un grupo determinado de personas) mediante la utilización de sentimientos, muchos de ellos exacerbados, en vez de promover la razón y la racionalidad. Se utiliza generalmente por parte de políticos, medios de comunicación y empresarios para condicionar la formación de expectativas. La filósofa política Hannah Arendt lo describe así:

 

El chauvinismo es un producto casi natural del concepto de Nación en la medida en que proviene directamente de la vieja idea de la "misión nacional" [...] La misión nacional podría ser interpretada con precisión como la traída de luz a otros pueblos menos afortunados que, por cualquier razón, milagrosamente han sido abandonados por la historia sin una misión nacional. Mientras este concepto de chauvinismo no se desarrolló en la ideología y permaneció en el reino bastante vago del orgullo nacional o incluso nacionalista, con frecuencia causó un alto sentido de responsabilidad por el bienestar de los pueblos atrasados.

 

"Imperialism, Nationalism, Chauvinism", en The Review of Politics 7.4, (Octubre de 1945), p. 457

El chauvinismo nació con la creencia del Romanticismo en la existencia de un hipotético carácter, idiosincrasia, personalidad o temperamento nacional distinto para cada pueblo, etnia, raza, región o nación y que tendría vida propia e independiente; un Volkgeist o espíritu del pueblo específico, que sus miembros deberían canalizar y servir; si bien los griegos ya se burlaban de quienes pretendían que la luna de Atenas era distinta (y mejor) que la de Éfeso. Psicológicamente, sin embargo, se trata de un sistema delirante que esconde un sentimiento neurótico de inferioridad en forma paranoica (en su manifestación de delirio de grandeza).

 

Tras la Segunda Guerra Mundial y sobre todo con la creciente Globalización, el chauvinismo ha quedado reducido a una práctica moralmente reprochable, expresión del pensamiento nacionalista que suele ir acompañado de manías persecutorias consistentes en culpar de los males propios a otros países, regiones, pueblos o razas.

 

Erich Fromm, León Poliakov y Jon Juaristi han estudiado las manifestaciones más perversas y peligrosas del chauvinismo, que pueden estar asociadas a ideologías totalitarias, xenófobas, racistas y sexistas.

Creo que tanto el Chavismo como el Kichnerismo encajan de manera perfecta en èstas definiciones. Lo vemos a diario. Està màs que claro, las ideas se han igualado en un fantoche doctrinal que deja out! hasta los màs intelectuales de la politica internacional. 

Como en barco sin timòn en que se han convertido ambas naciones, que aqui hemos tomado como ejemplos de los que sucede, cuando se vota por promesas espurias, sòlo viendo una imagen dada por los medios de quièn es el que lleva adelante las promesas, que al fin resultan en mentiras. Y terminamos ahora conformando el gran grupo de indignados...

PAX

 

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