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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

Los Paulicianos

Publicado en 16 Diciembre 2011 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) in sectas

Los Paulicianos son una agrupación cristiana que aparece en la zona de Armenia en el siglo VII de nuestra era y que se desarrolla enAnatolia y los Balcanes en los siglos posteriores alcanzando gran predicamento y siendo los antecesores de los bogomilos.

Origen

El origen de los paulicianos es oscuro solo se sabe que se les encuentra por primera vez en la zona de Armenia alrededor del año 650. Algunas fuentes colocan como fundador a Costantino de Manamali nacido cerca de la ciudad siria de Samosata. Los primeros años de la historia de los paulicianos transcurren con un silencio en las fuentes. Se sospecha que en esa época consiguieron una audiencia considerable en la zona del alto Éufrates y la Anatolia oriental, tanta que influyeron en la política religiosa de León III. Las campañas en SiriaArmenia de su hijo Constantino V los llevó hacia los Balcanes como Stratiotas ya sea por deportación o como tropas fieles. Durante la época Iconoclasta se les favoreció moderadamente. Restaurado el culto a los iconos (o imágenes) el favor se disipó y dada su heterodoxia cristológica empezaron a ser perseguidos, o al menos importunados.

En esa época su líder era Sergio que llevó a cabo una importante política de proselitismo. Los emperadores de la segunda época Iconoclasta no disminuyeron la persecución hacia los paulicianos, lo que les llevó a huir hacia la Armenia oriental controlada por el califato Abbasí y haciendo causa común con ellos. Karbeas (un antiguo funcionario, huido tras las persecuciones), sucesor de Sergio, estableció un estado pauliciano en esta zona. Es en esta época cuando el paulicianismo adquiere el tono maniqueo por el que serán conocidos; (un maniqueísmo muy atemperado, si bien parece que afirmaban que la materia era obra de Satanás, esto no les lleva a una crítica-condena del matrimonio y la procreación y posiblemente no eran tan ascetas ni rigurosos como lo eran en Bizancio). En la actualidad se ha descubierto un escrito de ellos llamado "la llave de la verdad" que ha puesto en duda su heterodoxia y apunta a ser un grupo ortodoxo antecesor de los evangelicos los cuales afirman ser sus sucesores y señalan que ellos fueron inspiracion para la reforma protestante.

Los Paulicianos —dice el mismo Gibbon— eran tan opuestos a las costumbres de los católicos como adheridos al Nuevo Testamento.

Las imágenes eran para ellos «una manufactura común de un artesano mortal, sin otro valor que el arte que manifestaba su artífice»

las reliquias milagrosas, un montón de huesos y cenizas desprovistos de vida y de virtud, o de alguna relación de tipo espiritual con las personas a las cuaIes eran atribuidas. .

Lac cruz verdadera y vivificadora», según el historiador católico—, un pedazo de madera sólida o podrida. La santa eucaristía, un pedazo de pan, y su sangre, un vaso de vino, solamente símbolo de la gracia.

La madre de Jesucristo era despojada por los Paulicianos de sus honores divinos. Los santos y los ángeles no eran solicitados por ellos para ejercer su ogficio de mediadores.(1)

Esto dice un historiador católicorromano acerca de estos cristianos del siglo vii, y con ello, ¿no los identifica con los cristianos evangélicos de todos Ion tiempos?

Las iglesias llamadas Montañistas, Novacianas y Donatistas existieron desde el siglo ni hasta el siglo vii. Cuando estos tres nombres desaparecen de la vista de los historiadores, surgen por todas partes del mundo iglesias paulicianas. Es decir, el nombre de Pauliciano fue sobrepuesto a los disidentes del Catolicismo romano cuando los Montañistas, Novacianos y Donatistas, en lugar de estar extinguidos, contaban todavía con centenares de miles de miembros. Esto constituye una prueba poderosa de que los Paulicianos no eran todos descendientes espirituales de aquel Constantino que cambió su nombre en el de Pablo, sino que los había de orígenes diversos que se fundieron con los Paulicianos. El historiador Geuericke declara: «Esta secta, notable y numerosa, se levantó formada por elementos de los tiempos pasados.» Otro historiador, Robinson, dice: «Cuando estos sectarios fueron obligados por la persecución de los católicos a buscar refugio en diversa partes del mundo, continuaron la propagacion de sus doctrinas y fueron distinguidos por diversos nombres. Una sucesión de ellos continuó hasta laReforma.»(2)

Pedro de Bruys

Este intrépido misionero evangélico fue cura de una pequeña parroquia de los Alpes. Cuando la luz del Evangelio iluminó su mente, no pudo quedarse en su aldea y empezó una labor itinerante de evangelización por todo el sur de Francia. El Nuevo Tes­tamento —y probablemente la influencia de algunos descendientes de los paulicianos refugiados en los Alpes— hicieron el resto.

Se cree que millares de personas fueron convertidas por su ministerio itine­rante, que duró veinte años.

Un concilio fue convocado en Toulouse (Francia) en el año 1119, el cual condenó como herejía a los Bonnes-hommes peterinos y palicianos. Estos contesación de sus doctrinas en catorce artículos, los cuales los han identificados, como los mejores cristianos evangelicos de todos los tiempos. Según dicho documento, creían en la eficacia y suficiencia del sacrificio de Cristo para la salvación; que la virgen María fue santa,humilde, y llena d egracia, pero que ni ella ni los demas santos deben ser adorados; decían que después de la muerte  sólo hay dos lugares,uno para los salvos y otro para los condenados, y negaban el purgatorio como un lugar imaginario inventado por el Anticristo.3 Condenaban el uso del agua bendita, los ayunos según el sistema romano, y la transustanciación. Reconocían solamente dos sa­cramentos, el Bautismo y la Cena del Señor. Enseñaron que el matrimonio es honroso y necesario no sólo para los cristianos en general, sino también para los sacerdotes. Que la silla del papa no era la de Pedro el apóstol, y como una reacción natural a las supersticiones de su tiempo en la adoración y veneración de la cruz que impedían al pueblo su rela­ción espiritual con el Cristo Salvador que está en los cielos.

Pedro de Bruys fue apresado mientras estaba predicando en Saint Gilles, cerca de Nimes, y quemado vivo en el año 1124.

Un sucesor notable de Pedro de Bruys fue Enri­que de Lausanne, un piadoso monje del Monasterio de Cluny, el cual fue convertido por Pedro de Bruys diez años antes de su muerte, y continuó predicando hasta el año 1148.

Se nos dice de este predicador, que siempre tenía pasajes adecuados de las Sagradas Escrituras para probar sus afirmaciones.

El pueblo le recibió con admiración porque no estaba acostumbrado a una predicación tan clara del Evangelio por parte de un sacerdote romano en aquellos tiempos, y porque condenaba los abusos y errores del cler0 que la gente repudiaba en su corazón. Así que cuando otros sacerdotes se le oponían, el pueblo solía ponerse de su parte.

Al escuchar sus predicaciones la gente se arrepentía y encomendaba sus vidas. Muchos que vivían en inmoralidad se casaban legalmente. Gran número de mujeres de mala vida quemaba sus vestidos y aderezos cuando fueron convertidas a Dios por sus exhortaciones.

En 1134 fue aprehendido por orden del obispo de Arles y llevado ante el Concilio de Pisa, el cual le condenó a perpetuo silencio y encierro en el Monasterio de Clairvaux, del cual el célebre San Bernardo era abad. Pero Enrique supo escaparse pronto, llevado por su intenso deseo de proclamar la Buena Nueva al mayor número de almas posible. Se cree que la verdad del Evangelio que predicaba le ganó, en el mismo convento, amigos que le facilitaron la fuga. Pronto se le encontró predicando en Toulouse y su región, donde los Albigenses4 eran mayoría, y aunque él predicaba el evangelio puro y no las ideas albigenses, su oposición a Roma predispuso las gentes en su favor.

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Paulicianos

http://lasteologias.wordpress.com/2008/11/30/los-paulicianos-y-sus-sucesores-doctrinales/

 

 

 

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