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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

La Gran Angustia de Enoch y Elias

Publicado en 6 Septiembre 2012 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) in biblia

En èste artìculo voy a transcribirles un fragmento del Apòcrifo "Historia Copta de Josè el Carpintero" que alude al final de los tiempos y que me pareciò importante compartirlo, toda vez, que los seres humanos aspiramos "humanamente" a vivir eternamente. 

Sin embargo no tenemos en cuenta que llegarà el dìa final, y la manera de presentarnos ante Dios serà de una manera diferente , serà en Espìritu y en Verdad.

Les recomiendo antes de pasar al tema en cuestiòn de hoy, que le den una pasada a èsta profesìa de Parravicini:

http://leerlabiblia.over-blog.com/article-el-hombre-congelado-83949595.html

 

Luego del Funeral de Jose "el carpintero" , Padre terrenal de Jesùs, los discìpulos le hacen la siguiente pregunta:

 

Una objeción hecha a Jesús por sus discípulos

XXX. Nosotros, los apóstoles, oyendo estas palabras de la boca de nuestro Salvador, nos regocijamos. Nos lenvantamos, y adoramos sus manos y sus pies con júbilo, diciendo: Gracias te damos, ¡oh nuestro buen Salvador!, por habernos hecho dignos de oír de tu boca, Señor, palabras de vida. Sin embargo, nos asombras, ¡oh nuestro buen Salvador! Puesto que concediste la inmortalidad a Enoch y a Elías, y puesto que hasta ahora están rodeados de bienes, y conservan la carne en que han nacido, y que no ha conocido corrupción, este viejo bendito José, el carpintero, a quien has hecho tan gran honor, que has llamado tu padre, y a quien obedeciste en todo, aquel a cuyo propósito nos has dado instrucciones diciendo: Cuando yo os invista de poder, cuando envíe hacia vosotros a aquel que es prometido por mi Padre, es decir, el Parácleto, el Espíritu Santo, para enviaros a predicar el Santo Evangelio, predicaréis también a mi padre José; y a más: Decir estas palabras de vida en el testamento de su tránsito; y aun: Leed este testamento los días de fiesta y sagrados; y en fin: Aquel que corte o añada palabras de este testamento, de modo que me ponga por embustero, sufrirá mi santa venganza: después de todo esto, nos sorprende que lo hayas llamado tu padre carnal y que, no obstante, no le hayas prometido la inmortalidad, para hacerlo vivir eternamente.

 

http://i.imgur.com/u8Hjf.jpg

Respuesta de Jesús

XXXI. Nuestro Salvador contestó, y nos dijo: La sentencia que mi Padre dicté contra Adán no será nunca baldía, por cuanto desobedeció sus mandatos. Cuando mi Padre ordena que un hombre sea justo, éste se convierte en su elegido. Cuando el hombre ama las obras del diablo, por su voluntad de hacer el mal, si Dios lo deja vivir largo tiempo, ¿no sabe que caerá en las manos de Dios, si no hace penitencia? Pero, cuando alguien llega a una edad avanzada entre buenas acciones, son sus obras las que hacen de él un anciano. Cada vez que Dios ve que un hombre corrompe su carne en su camino sobre la tierra, acorta su existencia, como hizo con Ezequías. Toda profecía dictada por mi Padre debe cumplirse por entero. Me habéis hablado de Enoch y Elías, diciendo: Viven en la carne en que han nacido, y respecto a José mi padre según la carne, diciendo: ¿Por qué no lo has dejado en su carne hasta ahora? Pero, aunque hubiese vivido diez mil años, habría debido morir. Yo os lo digo, ¡oh mis miembros santos!, que cada vez que Enoch o Elías piensan en la muerte hubieran querido morir, para librarse de la gran angustia en que se encuentran. Porque deben morir en un día de terror, de clamor, de aflicción y de amenaza. En efecto: el Anticristo matará a estos dos hombres, vertiendo su sangre sobre la tierra como un vaso de agua, a causa de las afrentas que le hicieron sufrir rechazándolo.

Gozoso aquietamiento de los apóstoles

XXXII. Nosotros respondimos diciéndole: Oh nuestro Señor y nuestro Dios, ¿qué hombres son ésos que habéis dicho que el hijo de la perdición matará por un vaso de agua? Jesús, nuestro Salvador y nuestra vida, nos dijo: Son Enoch y Elías. Y, mientras nuestro Salvador nos decía estas cosas, fuimos presa de gran gozo. Y le rendimos gracias y alabanzas a él, nuestro Señor y nuestro Dios, nuestro Salvador Jesucristo, aquel por quien toda loanza conviene al Padre, a él mismo y al Espíritu vivificador, ahora y en todos los tiempos y hasta la eternidad de todas las eternidades. Amén.

 

Es muy especial la respuesta de nuestro Señor Jesùs, toda vez que aùn màs allà de la misiòn por la cual ya pasaron por el mundo Enoch y Elias, aùn les resta una peor. Caer en manos del Infame Anticristo y padecer en la carne. Que su sangre caiga en un vaso y sea derramada. Imagen de Espanto!.

Cuando llegue ese dìa, ese dìa serà de Terror, clamor , aflicciòn y espanto, de amenaza a las naciones, a los que queden aùn con Fe.

Si nos ponemos en el papel de Enoch y Elias, asì como ellos, deseariamos haber muerto y esperar asi el dìa del juicio particular. 

Los hombre equivocadamente estamos tratando de torcer la naturaleza y la misiòn de la muerte, estamos queriendo jugar a ser Dioses, sin saber a donde terminaremos èsta loca carrera de la ciencia contra las leyes naturales que Dios nos ha dado desde que el mundo es mundo.

 


 

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