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El blog de JULIO

Blog de Difusion de La Obra Profetica de Benjamin Solari Parravicini y Otros Profetas

Benjamin Solari Parravicini - Egiptòloga en Argento -

Publicado en 22 Agosto 2012 por EL BLOG DE JULIO (La Biblia y B.S.Parravicini) in psicografias

 

 

ENTREVISTA A VIOLETA PEREYRA
Violeta Pereyra de Fidanza es Profesora Adjunta a cargo de la Cátedra de Historia Antigua I (Oriente) de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET. Es directora de la Misión Argentina en Luxor desde 1999 y fue vicedirectora de la Misión Arqueológica en Tell el-Ghaba (norte de Sinaí, Egipto) entre 1995 y 1999. Desde hace 15 años, durante los veranos del hemisferio Sur, reside en Egipto.

Pasado y presente de Egipto

La egiptóloga argentina relata, desde Luxor, edificada sobre las ruinas de la ciudad de Tebas, cómo vivió la revolución que acabó con el gobierno de Mubarak y nos cuenta cómo trabaja un arqueólogo que pretende desentrañar el modo de vida de una de las civilizaciones más avanzadas de la Antigüedad
FELIZ. La experta Violeta Pereyra de Fidanza durante una pausa en su expedición arqueológica. 

Por Fabiana Mastrangelo
Para LA GACETA - Buenos Aires

Egipto siempre ha atraído la mirada del mundo por su historia milenaria, sus misterios insondables y sus monumentales pirámides y templos. Hoy atrae al mundo, además, por sus transformaciones políticas. Violeta Pereyra de Fidanza trabaja en Luxor desde hace 15 años y estuvo en El Cairo el día en que  se iniciaron las manifestaciones que hicieron caer al régimen de Hosni Mubarak. En esta entrevista describe cómo vivió esa jornada y nos ofrece detalles sobre sus investigaciones en la tumba de Neferhotep.
Zahi Hawass, el jefe del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, dijo que inspectores, arqueólogos y administradores de sitios y museos egipcios proponían "dar su vida para proteger nuestras antigüedades", a raíz de los saqueos en museos y sitios históricos. 
Las declaraciones de Zahi deben ser tomadas en su contexto y teniendo en cuenta que los egipcios en general son muy pasionales. La situación en El Cairo pudo ser controlada gracias a la intervención del ejército, que el pueblo egipcio ama porque lo siente como su defensor ante los peligros que debieron afrontar a lo largo de su historia reciente.

 -¿Estuvo en las demostraciones de la plaza Tahrir? 

-Sí, estuve en las demostraciones en la plaza. Llegué a El Cairo el día en que se realizó la primera y me alojé en esa área, como habitualmente hago. Pero respeté el toque de queda y procuré moverme en forma responsable porque debía esperar a los otros miembros de la misión que estaban en viaje hacia El Cairo, en medio del caos que me rodeaba. Algunos amigos egipcios me orientaron y con la mediación de otros que estaban en Europa, pudimos llegar a Luxor sin mayores problemas aunque superando algunas peripecias que quedarán en nuestro anecdotario.
 
-¿La tumba que usted tiene en concesión tuvo alguna dificultad en este sentido?
-En Luxor no hubo revuelta popular. Si bien algunos monumentos se cerraron,  esa decisión responde a una medida de prevención.

-Usted conoce la historia, la actualidad, la gente y la idiosincrasia de los egipcios. Conoció también el régimen de Mubarak, desde lo cotidiano. ¿Qué piensa sobre lo que ocurrió en Egipto?
-Claramente el régimen de Mubarak no era democrático y sobre todo su policía siempre fue temida por su brutalidad, a diferencia del ejército. Pero este es un pueblo bueno, sufrido y con un sentido de la fatalidad que a los occidentales nos resulta imposible de entender y mucho menos compartir. Creo que por eso han aceptado sumisamente las condiciones impuestas por sus gobernantes. Pero también pienso que el hecho de contar con redes sociales fuertes, sobre todo familiares, provoca una percepción diferente de la realidad cotidiana. Los individuos no están solos para enfrentar su pobreza, por ejemplo. En esta sociedad subsisten los vínculos de solidaridad en la comunidad, que actúan todo el tiempo dando equilibrio a las tensiones. Un buen ejemplo lo representa el consejo que un amigo egipcio, llamado Usama, me dio en El Cairo: "Váyanse en cuanto puedan a Luxor, porque si las cosas se complican quienes los conocen allí los van a ayudar, como parte de su familia". Y así lo hicimos.

-¿Qué tipo de investigación desarrolla en Luxor? 

-Mi trabajo en Luxor comenzó en 1999 y se enfoca en la investigación y conservación de una tumba (TT49) que perteneció a Neferhotep, un funcionario del templo de Karnak que fue un contemporáneo de Tutankhamón. Nuestro proyecto es multidisciplinario e integra abordajes históricos y arqueológicos del monumento. En ese marco mi trabajo personal se concentra en la investigación de la iconografía y las inscripciones. Antes fui vicedirectora de la Misión Arqueológica en Tell el-Ghaba, en un sitio que fue un asentamiento del estado faraónico en la frontera oriental, en el norte del Sinaí.

-¿Cuáles son las condiciones que determina el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto para dar la concesión de un sitio arqueológico con la finalidad de investigarlo?
-El Consejo Supremo de Antigüedades da la concesión de los sitios a investigadores que pertenecen a instituciones académicas reconocidas. En mi caso el hecho de ser docente de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET, con especialización en historia antigua egipcia, fueron parte de las condiciones que me permitieron que obtuviera mi concesión. Pero el contrato se renueva anualmente y para eso debo presentar un informe detallado de las actividades que se llevan a cabo durante cada campaña y mostrar los resultados obtenidos. También hay restricciones para algunas áreas y exigencias para ciertos sitios, de acuerdo a la propia política de la institución que regula el trabajo de las misiones extranjeras.

-¿Cuál es la característica especial de la Tumba (TT49) que se encuentra en el Valle de los Nobles? 
-La tumba de Neferhotep (TT49) es un monumento que corresponde a un período de transición muy importante de la historia egipcia y su relevancia reside en que da testimonio de ese proceso. Cronológicamente se ubica en el momento inmediato posterior a la reforma de Akhenatón y al restablecimiento de la hegemonía de Tebas. En ese proceso la familia de Neferhotep debió haberse mantenido leal a los opositores a la reforma y luego fue repuesta en una posición destacada. Por eso en su tumba se representó el templo de Karnak, a cuyo servicio estaba. Su dios (Amón) era el principal del estado imperial y de la dinastía, y el Templo de Karnak fue la institución más poderosa de Egipto tanto económica como política en esa época de opulencia para Egipto.

-¿Se realizan acciones de conservación en la TT49?

-Las tareas de conservación de TT49 son muy importantes, porque permitieron estabilizar y preservar el monumento y su decoración, de extraordinario valor estético e histórico. Pero también porque desde 1996 el grupo de conservadores alemanes asociado al proyecto implementó una metodología que permitió recuperar la visibilidad de las pinturas murales y relieves, que estaban ocultas por una espesa capa de hollín. De acuerdo al sector, se utiliza una combinación de métodos mecánicos, químicos y tecnología láser, esta última aplicada por primera vez en este tipo de monumentos y con resultados excelentes.

-¿Se difunden estas investigaciones en la Argentina?
-Nuestro proyecto difunde sus resultados a través de presentaciones en congresos y jornadas científicas nacionales e internacionales y por medio de publicaciones. Recientemente una importante revista de difusión científica de Estados Unidos (Kmt, a Modern Journal of Ancient Egypt) dio a conocer los resultados de la implementación de tecnología láser para limpieza de las pinturas murales de TT49. Ilustró la tapa del volumen con una hermosa imagen de Neferhotep haciendo una ofrenda de libación sobre un holocausto que permite apreciar la belleza y calidad de la figura y sus espléndidos colores, ahora recuperados.

-¿Se realizan encuentros con investigadores de otros países?
-Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es precisamente el intenso intercambio que puede hacerse con colegas de todo el mundo que trabajan en la necrópolis y los templos de Luxor. Las visitas que regularmente se hacen a los sitios en los que trabajan otras misiones permiten ver diferentes tipos de investigaciones, variedad de problemas y de abordajes, hacer consultas y discutir temas diversos. Además, la biblioteca que la Universidad de Chicago  tiene en Luxor es accesible para todos los que trabajamos en el área y su consulta hace posible subsanar muchas carencias que tenemos en nuestras propias instituciones. El ambiente académico de Luxor es riquísimo en interacciones tan fluidas como cotidianas y, desde hace algunos años, cuenta con un evento semanal que nos permite conocer los más importantes trabajos que se llevan a cabo aquí y dar difusión a nuestro proyecto. El Servicio de Antigüedades organiza una serie de conferencias contando con la participación voluntaria de los directores de las misiones y así fue que en 2005 y en 2008, por ejemplo, tuve oportunidad de dar dos conferencias en las que hicimos conocer los avances realizados en la investigación y la conservación de TT49. El mejor resultado de ellas fue la posibilidad de discutir en un ambiente científico de excelencia nuestros problemas, recoger opiniones e intercambiar ideas que fueron de gran provecho porque algunos colegas tienen una enorme experiencia de trabajo en la necrópolis.
 
-¿Existe un cuidado profesional y esmerado de los egipcios por su patrimonio histórico? 
-El sector más cultivado de la sociedad tiene conciencia del valor de su riqueza arqueológica y de la necesidad de protegerla porque la bonanza económica depende, en un grado muy alto, del turismo que llega a Egipto atraído por los monumentos. Pero el volumen de ese patrimonio hace difícil su cuidado, que demanda una continua y enorme inversión de recursos humanos y económicos.
            
© LA GACETA


Fabiana Mastrangelo - Historiadora, miembro de la misión argentina en Luxor (2006), dirigida por Violeta Pereyra.

 

 

Ramses II : Arqueólogos Argentinos Realizan Importante Hallazgo .En 1995 el egiptólogo norteamericano Kent Weeks hallaba el panteón familiar de los hijos Ramses II en una zona de yacimientos en el Valle de los Reyes que se creía agotada.

En 1996 un grupo de investigadores argentinos, descubren una ciudad fortificada construida por Ramses II en Tell el-Ghaba, quince kilómetros al este del Canal de Suez. UN POCO DE HISTORIANo es la primera vez que este grupo de arqueólogos de la UBA es noticia en los diarios. Ya en diciembre de 1995 encontraron en el desierto del Sinaí jarros y vasijas de los siglos XI a VII antes de Cristo.

En aquella oportunidad, la expedición excavó durante más de dos meses y llenó 80 canastos con cerámicas, collares y utensilios. "El primer día, a 10 centímetros de la superficie, encontramos una estatuilla del dios Bes" comentaba con entusiasmo la Lic. Violeta Pereyra de Fidanza, vicepresidenta de la misión.

La directora, doctora Perla Fuscaldo -como la anterior, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA- comparte este entusiasmo. El sitio no fue incluido entre los sitios excavados por la Universidad Ben Gurion entre 1972 y 1982. Sin embargo la construcción de un canal de irrigación obligó al Servicio de Antiguedades de Egipto a adquirir estas tierras para garantizar su protección.

¿Qué, cosas encontró esta misión argentina excavando en un terreno de apenas 80 metros cuadrados? Muchas muestras de cerámica, de uso doméstico o de culto religioso. Cuencos. platos y jarras reflejan una técnica propia de la zona; se usaba un torno rápido para moldear la arcilla del Nilo, según un modo específico de la época, lo cual permite datar las piezas.

También hallaron objetos importados de Palestina, Siria, Chipre y otros lugares: pequeños perfumeros y jarritas para unguentos, así como ánforas para el transporte de vinos y aceite. Son piezas muy finas, de paredes delgadas y pulidas. Había un sello que conserva restos de lacre, escarabajos de piedra, collares de materiales de la zona -alabastro, caliza-, muy bien armados (sólo falta el cordel que unía las cuentas), un cuenco con un pigmento en el fondo (cosméticos de la época).

Quizás el mayor hallazgo fue el de una cuenta de oro de 1,3 cm de largo, formada por dos hileras de pequeñas bolitas de un milímetro de diámetro. Revela el alto nivel social que alcanzaron los habitantes de esa zona. Esa pieza está ya en el Museo de El Cairo.

LA SEGUNDA MISIONUn año después el equipo de la UBA dejaba al descubierto los restos de una ciudad fortificada construida por Ramses II como parte de un conjunto de 12 que formaban un cordón para defenderse del ataque de los Hititas.

Es la quinta fortaleza que se descubre. La primera de ellas lo fue desenterrada en 1987, a unos 35 kilómetros al este del actual hallazgo. En esta oportunidad parte de las murallas de la ciudad, algunas casas y construcciones de terracota fueron sacados a la luz.

El anuncio fue realizado por Alí Hassan, Secretario General del Consejo Supremo de Antiguedades de Egipto, organismo que otorga los permisos de excavación y controla que no salgan de Egipto las piezas encontradas. Hassan calificó el hallazgo como muy importante.

EL EQUIPOEl trabajo emprendido forma parte del Proyecto de Salvataje Arqueológico del Norte de Sinaí, en el que participan también junto a la UBA, las universidades de Illinois, Washington y Toronto.

Junto a la directora del equipo, doctora Perla Fuscaldo, y la Lic. Violeta Pereyra de Fidanza (vicepresidenta), se encuentra un equipo de profesionales encabezados por Eduardo Crivelli (responsable de la excavación).

A ellos se suma Silvia Lupo de Ferriol (Documentación y estudio de cerámicas), Graciela Arbolave (restauradora), Silvana Fantecci y Andrea Zingarlli (asistentes en el estudio de las cerámicas), y los estudiantes Eduardo Poli y Pablo Ceriani (ambos de historia), Daniel Loponte, y Juliana Garrote (de arqueología).

El equipo argentino está financiado con aportes del CONICET, al que se suman 7800 dólares aportados por la UBA y contribuciones de empresas privadas como Lufthansa y Kodak.

QUIEN FUE RAMSES IIRamses II reinó entre 1279-1212 A.C. Hijo de Seti I y tercer mandatario de la XIX dinastía, fué uno de los faraones más ilustres. Sus principales enemigos fueron los Hititas, un pueblo poderosos de Asia Menor, con quienes mantuvo una prolongada guerra.

La batalla más importante de esta guerra fué la de Kadesh, en 1274, en la que venció a un nieto de Subilinlumash, rey de los Hititas.

Ningún poder da sin embargo una victoria concluyente, y es así como en 1258 A.C. se firma un tratado de paz en el que se dividen las tierras, y Ramses acuerda contraer matrimonio con la hija del rey Hitita. Sin embargo a este matrimonio de conveniencia se sumaron seis esposas y un centenar de concubinas, con las cuales tuvo por lo menos 52 hijos.

Durante su mandato se caracterizó por la gran cantidad de construcciones y monumentos que hizo erigir, como por ejemplo el templo de Abu Simbel, parte del templo de Al Karnak, el Ramesseum y la serie de fortalezas de las cuales el equipo de la UBA logró desenterrar una.

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